El expresidente paraguayo Santiago Peña, destituido en un juicio político, compareció este sábado ante el Ministerio Público en el marco de una investigación por presunta lesión de confianza vinculada a la caída de Ueno bank.
El expresidente de Paraguay Santiago Peña, destituido la víspera en un juicio político, fue trasladado este sábado hasta la Fiscalía para su primera declaración ante el Ministerio Público, en el marco de una investigación por presunta lesión de confianza relacionada con la caída de Ueno bank, entidad con la que se lo vincula y en la que se invirtieron fondos públicos durante su gestión.
Peña llegó a la sede de la Fiscalía General del Estado en un vehículo negro con una reducida escolta policial. En las inmediaciones se concentraba un pequeño grupo de ciudadanos.
El viernes, el Senado lo destituyó tras hallarlo culpable de «mal desempeño de funciones» en un juicio político, en medio de la crisis política desatada por el cierre de Ueno bank, entidad que contaba con 2,94 millones de clientes, entre ellos instituciones estatales cuyos fondos quedaron congelados.
Poco después se libró una orden de detención en su contra, que se hizo efectiva en su vivienda particular, adonde llegó un grupo conformado por la Policía y la Fiscalía.
Además de Peña, los fiscales solicitaron la detención de Carlos Carvallo, quien dirigió el Banco Central del Paraguay (BCP) hasta el martes pasado, cuando renunció en medio del procedimiento de resolución o disolución de Ueno. El exfuncionario se presentó en la noche del viernes ante las autoridades y fue arrestado.
El lugar de la comparecencia, fijado en principio en la Unidad Especializada de Delitos Económicos y Anticorrupción, se cambió horas antes por «razones de seguridad».
El exmandatario, que no estaba esposado según imágenes difundidas por medios locales, pasó la noche en el Regimiento Escolta Presidencial, adonde debió ser trasladado desde su vivienda particular debido a la presencia de numerosas personas en los alrededores que gritaban consignas en su contra.
Según la acusación de los diputados que promovieron el juicio político, Peña era accionista de Ueno Holding, un conglomerado del Grupo Vásquez que poseía, entre otras empresas, a Ueno bank. En marzo de 2025 vendió esa participación.
Carvallo presidió la Financiera Ueno —de la que nació Ueno bank— antes de asumir en 2023 la jefatura de la entidad emisora, cuyo directorio autorizó «83 días después» de la designación del nuevo titular la creación de la finiquitada entidad bancaria.
Por este caso, la Fiscalía ha imputado a 27 personas, entre ellos Miguel Vásquez, uno de los fundadores de Ueno bank, quien este viernes fue trasladado junto a otros cinco directivos a cárceles para procesados.
La destitución de Peña activó la sucesión en el Ejecutivo, que pasó a manos del hasta ayer vicepresidente Pedro Alliana, quien juró el viernes en una sesión extraordinaria del Congreso para completar el periodo presidencial hasta 2028.
