Con más del 80% de las mesas escrutadas, el candidato del PT, Lula da Silva, obtenía 51,36% de los votos válidos frente al 48,64% de Flávio Bolsonaro. La jornada estuvo marcada por la prórroga del horario de votación y denuncias de sabotaje al transporte público.
La segunda vuelta presidencial de Brasil entre Lula da Silva (Partido de los Trabajadores, PT) y Flávio Bolsonaro (Partido Liberal, PL) se desarrollaba este domingo con un escrutinio ajustado. Según los datos oficiales difundidos por el Tribunal Superior Electoral (TSE), con el 81% de las mesas escrutadas, Lula da Silva obtenía el 51,36% de los votos válidos, mientras que Flávio Bolsonaro alcanzaba el 48,64%.
El ministro Cristiano Zanin, del Tribunal Supremo Federal (STF) y del TSE, dispuso cerca de las 17 horas la prórroga del horario de votación hasta las 19 en todo el territorio nacional. La medida se adoptó tras las denuncias del PT sobre la reducción del servicio de autobuses y otros medios de transporte público en diversas regiones, especialmente en las capitales de São Paulo y Bahía. El TSE aceptó la solicitud y ordenó su cumplimiento inmediato.
La extensión del horario generó confusión en algunos colegios electorales, donde votantes encontraron escuelas cerradas y los inspectores encargados de retirar las urnas recibieron indicaciones contradictorias. Asimismo, se registró una pausa en el conteo de votos luego de la decisión del STF.
El PT denunció formalmente ante el TSE la salida de la flota de ómnibus en varias ciudades, en particular en Salvador, Bahía, donde solicitó la detención del secretario de Transporte municipal. Lula da Silva también denunció que fue quitado de servicio alrededor del 20% de la flota del estado de São Paulo. Un juez electoral de Bahía ordenó el arresto del secretario de Movilidad de Salvador, luego de que al menos 75 micros públicos fueran impedidos de salir de las cocheras municipales. El alcalde Bruno Reis, aliado de Flávio Bolsonaro, culpó a los sindicalistas de colocar material del PT en los vehículos para justificar la medida.
Flávio Bolsonaro también solicitó ante el Tribunal Electoral la extensión del horario de votación debido a las fuertes lluvias en el sur del país, según consignaron medios locales.
En tanto, un tribunal federal en el estado de Pará ordenó al Gobierno federal garantizar los medios para que indígenas y ciudadanos de pueblos originarios de todo el país puedan votar en la segunda vuelta presidencial. El fallo concedió una solicitud de fiscales federales que pidieron transporte gratuito por río, tierra o aire, así como financiamiento de alimentos, intérpretes, facilitadores culturales y señalización en lenguas indígenas en los centros de votación.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al salir de la Casa Blanca, se negó a respaldar a ningún candidato y afirmó: «No quiero entrar en ese tema». Agregó que su administración seguía de cerca la contienda: «Estamos atentos».
Más de 158 millones de brasileños estaban habilitados para votar en el balotaje. Las encuestas previas mostraban un empate técnico. La primera vuelta había marcado una diferencia de 2.227.651 votos y 1,87 puntos porcentuales a favor de Flávio Bolsonaro.
El jefe de la misión electoral de la Organización de los Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, declaró que el equipo de observadores en 21 estados y el Distrito Federal constató que «la votación se desarrolló pacíficamente y con condiciones de seguridad adecuadas», y que «no se registraron problemas» en las primeras horas del proceso.
