Con el 99,7% de las mesas escrutadas, el candidato del Partido de los Trabajadores obtuvo el 51,76% de los votos válidos frente al 48,24% de Flávio Bolsonaro. Es la primera vez que un candidato revierte un resultado de primera vuelta desde 1989.
El candidato del Partido de los Trabajadores (PT), Lula da Silva, ganó el balotaje presidencial de Brasil celebrado este domingo y asumirá su cuarto mandato al frente del Poder Ejecutivo. Con el 99,7% de las mesas escrutadas, el líder del PT obtenía el 51,76% de los votos válidos, frente al 48,24% de Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL), según los datos difundidos por el Tribunal Superior Electoral (TSE).
El escrutinio mostró una remontada de Lula da Silva, quien había iniciado la jornada con desventaja en los primeros cómputos. Con el 13,65% de las mesas escrutadas, Flávio Bolsonaro registraba el 50,01% frente al 49,99% de Lula. A partir del 48% del escrutinio, el candidato del PT pasó al frente con el 50,05% contra el 49,95%. La tendencia se consolidó y se mantuvo hasta el resultado final.
De acuerdo con los datos oficiales, Lula da Silva se convierte en el primer candidato en revertir el resultado de una primera vuelta presidencial desde el retorno de las elecciones directas en 1989. Además, accede a un cuarto mandato no consecutivo.
Extensión del horario de votación
El ministro Cristiano Zanin, del Supremo Tribunal Federal (STF) y del Tribunal Superior Electoral (TSE), dispuso cerca de las 17 horas la prórroga del horario de votación hasta las 19 en todo el territorio nacional. La medida se adoptó tras pedidos de ambos candidatos. El PT solicitó la extensión en Salvador, Feira de Santana y Lauro de Freitas, en el estado de Bahía, debido a la reducción del servicio de transporte público. Flávio Bolsonaro también requirió la extensión por las lluvias en el sur del país.
La decisión generó dificultades operativas. Según reportes desde distintos colegios electorales, algunas escuelas cerraron antes de la nueva hora límite y se registraron demoras en la retirada de las urnas. El TSE no emitió un comunicado oficial sobre los inconvenientes.
Denuncias del PT y detención de un funcionario
El PT denunció ante el TSE la salida de la flota de ómnibus en varias ciudades, especialmente en Salvador. Lula da Silva afirmó que fue retirado de servicio alrededor del 20% de la flota del estado de São Paulo. «Nadie puede dejar de votar porque algún empresario sinvergüenza o algún alcalde de mala calaña, bandido, intentó impedir que el pueblo votara», declaró el candidato del PT frente a su casa en São Paulo.
Un juez electoral de Bahía ordenó el arresto del secretario de Movilidad de Salvador, luego de que al menos 75 micros públicos fueran impedidos de salir de las cocheras municipales durante la jornada. El alcalde Bruno Reis, aliado de Flávio Bolsonaro, atribuyó la medida a los sindicalistas y sostuvo que colocaron material del PT en los vehículos.
Declaraciones de los candidatos
Flávio Bolsonaro emitió su voto durante la mañana y se refirió a la inseguridad y los robos. «Hicimos una campaña limpia, llegó la hora del cambio en Brasil», dijo. «Brasil no aguanta cuatro años más de la manera en que está. La vida de todo el mundo empeoró», agregó el senador, acompañado por el gobernador electo de Río, Douglas Ruas, también del PL.
Lula da Silva no realizó declaraciones públicas tras la difusión de los resultados oficiales.
Contexto y observación electoral
Más de 158 millones de brasileños estaban habilitados para votar en el balotaje. La campaña estuvo marcada por acusaciones cruzadas de corrupción y una polarización extendida. Las encuestas previas habían registrado un empate técnico.
El jefe de la misión electoral de la Organización de los Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, declaró que los observadores constataron que «la votación se desarrolló pacíficamente y con condiciones de seguridad adecuadas» en las primeras horas del proceso.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su administración seguía de cerca la contienda. «Estamos atentos», dijo a periodistas, aunque se negó a respaldar a algún candidato.
Un tribunal federal en el estado de Pará ordenó al Gobierno federal garantizar transporte gratuito por río, tierra o aire, así como alimentos, intérpretes y señalización en lenguas indígenas en los centros de votación, tras una solicitud de fiscales federales.
