Un colectivo que debía trasladar a 32 menores de entre 12 y 13 años desde San Luis hacia Chaco fue detenido antes de iniciar el viaje. Agentes de la CNRT detectaron fallas en el tacógrafo, parabrisas y ventanillas, por lo que la empresa reemplazó la unidad.
Un colectivo que debía trasladar a 32 chicos de entre 12 y 13 años desde San Luis hacia Chaco fue detenido antes de iniciar el viaje luego de que un control detectara irregularidades en la unidad.
Los jóvenes integraban una delegación de vóley y estaban preparados para emprender el recorrido cuando agentes de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) realizaron una fiscalización del colectivo.
Durante la inspección, los agentes constataron que el tacógrafo no funcionaba y que el vehículo presentaba roturas en el parabrisas y las ventanillas. Ante estas condiciones, se determinó que el micro no estaba habilitado para realizar el traslado.
La empresa responsable debió entonces reemplazar el colectivo por otra unidad. El segundo vehículo también fue sometido a los controles correspondientes y, tras comprobarse que cumplía con las condiciones reglamentarias, recibió la autorización para comenzar el viaje hacia Chaco.
Las familias de los chicos agradecieron la intervención de los agentes y destacaron que las fallas fueran descubiertas antes de salir a la ruta, evitando que los menores realizaran un extenso recorrido en un vehículo que no reunía las condiciones necesarias de seguridad.
