El presidente Luis Fabián Artime confirmó que el club utilizará el Estadio Mario Alberto Kempes para el certamen continental, priorizando la capacidad de socios y los requisitos técnicos de Conmebol.
Tras consagrarse campeón del Torneo Apertura, la dirigencia de Belgrano definió que el equipo jugará la Copa Libertadores 2027 en el Estadio Mario Alberto Kempes (MAK). El presidente Luis Fabián Artime comunicó la decisión, fundamentada en exigencias técnicas del reglamento de Conmebol y en la prioridad de garantizar el ingreso de socios.
Según explicó Artime, el reglamento de la Conmebol exige la presencia de público visitante y la creación de ‘pulmones’ de seguridad. En el Estadio Julio César Villagra (Gigante de Alberdi) cumplir con estas normas implicaría dejar fuera entre 10.000 y 12.000 socios con abono. ‘Es sacarle la posibilidad a nuestra gente de que vaya’, declaró el mandatario.
Además, el Gigante de Alberdi presenta limitaciones de infraestructura. Las torres de iluminación están ubicadas dentro del campo de juego, lo que impide alcanzar la luminosidad requerida por los estándares internacionales. Aunque existe una solución técnica, los costos y plazos operativos llevaron a la Comisión Directiva a postergar las obras de gran escala.
El club decidió frenar inversiones en infraestructura para destinar los recursos económicos al plantel profesional, con el objetivo de apuntalar la competitividad deportiva. Las obras de ampliación del Gigante —que proyectan una capacidad de 48.500 localidades— y la modernización de las luminarias quedarán para después de mediados de 2027.
