Pablo Sibilla, presidente de Renault Argentina, afirmó que la carga impositiva representa más de la mitad del precio final de los vehículos 0km. La compañía avanza en la producción de la pick-up Niagara en Córdoba, con una inversión de 350 millones de euros.
El mercado automotriz argentino presenta precios estancados, según declaraciones de Pablo Sibilla, presidente de Renault Argentina. Sibilla señaló que la imposibilidad de reducir los costos de los vehículos 0km se debe a una carga impositiva que supera el 54% del valor final de cada unidad.
En comparación con mercados como Estados Unidos, donde la carga tributaria ronda el 10%, en Argentina el componente impositivo es el principal factor de distorsión. Sibilla afirmó que «bajar para bajar márgenes es imposible porque hoy ya casi no hay márgenes» y que los precios solo acompañarán una eventual reducción real de los impuestos. Esta situación requiere, según su visión, una estrategia conjunta y coordinada entre los gobiernos nacional, provincial y municipal.
A pesar del escenario, la automotriz avanza en una transformación de su planta en Santa Isabel, Córdoba. La fábrica dejará de producir autos de pasajeros para especializarse exclusivamente en vehículos utilitarios. El eje de esta nueva etapa es la pick-up Niagara, un proyecto que demandó una inversión de 350 millones de euros. Se prevé fabricar entre 40.000 y 60.000 unidades anuales, y más del 50% de la producción se destinará a mercados externos.
El ejecutivo valoró positivamente la flexibilización del mercado cambiario en abril de 2025, señalando que el fin del «cepo» otorgó mayor credibilidad ante la casa matriz en Francia y facilitó la planificación de inversiones al eliminar la incertidumbre devaluatoria. En cuanto a la movilidad eléctrica, Sibilla identificó obstáculos regulatorios: las estaciones de servicio enfrentan trabas legales para comercializar electricidad de forma directa, lo que frena el desarrollo de la infraestructura de carga. Además, mencionó que la falta de competitividad frente a las marcas chinas en el segmento de entrada ha llevado a Renault a ofrecer sus modelos eléctricos (Kwid, Kangoo y Mégane E-Tech) únicamente bajo pedido.
Para el cierre de 2025, se espera un volumen de patentamientos de entre 500.000 y 520.000 unidades, cifra inferior a las 575.000 de 2024. Sibilla atribuye esta caída principalmente a la falta de líneas de financiamiento de largo plazo (4 a 5 años) que permitan a la clase media acceder al mercado del 0km.
