El médico infectólogo Hugo Pizzi se refirió al brote de Hantavirus que afectó a un crucero con origen en Ushuaia, confirmó seis casos y tres fallecidos, y descartó que se trate de una situación similar a la pandemia de COVID-19.
El brote de Hantavirus que afectó a un crucero partido desde Ushuaia con destino a África generó alarma internacional, pero el doctor Hugo Pizzi, médico infectólogo, llevó tranquilidad. Hasta el momento, se confirmaron seis casos positivos y tres fallecidos.
El crucero fue inhabilitado y los pasajeros desembarcaron en Canarias, España, bajo estrictos protocolos de la Organización Mundial de la Salud. Según explicó Pizzi, los pasajeros habrían contraído el virus al recorrer la comarca andina chilena y argentina, donde habita el colilargo, el roedor transmisor. Dado que el período de incubación puede extenderse hasta cinco semanas, los síntomas recién aparecieron cuando el barco ya estaba en alta mar.
«Ahí viene la contaminación y el temor internacional», señaló. El infectólogo remarcó las diferencias con la pandemia de COVID-19. «El COVID era progresión geométrica: 1, 3, 9, 27, en un día eran miles de contaminados. Esto es una cosa lenta que se puede manejar perfectamente bien», afirmó.
También recordó el antecedente de Epuyén, donde se comprobó transmisión de hombre a hombre, el mismo mecanismo que operó en este caso. Respecto a un argentino trasladado a Países Bajos, Pizzi descartó riesgos de propagación local: «Los van a tener a todos estrictamente guardados para cumplir la cuarentena, aproximadamente 40 días, con controles diarios. El día que estén bien y no haya más riesgo, les dan el alta».
