Un ataque de la Guardia Revolucionaria iraní contra un buque británico en el estrecho de Ormuz genera preocupación por la seguridad del tráfico marítimo y la estabilidad del precio del petróleo.
Este sábado, lanchas rápidas de la Guardia Revolucionaria de Irán abrieron fuego contra un petrolero británico que transitaba por el estrecho de Ormuz, según informó el Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido. El ataque se produjo sin aviso previo por radio, a unos 37 kilómetros al noreste de Omán. Según el comunicado oficial, la tripulación del buque, que depende del ejército británico, se encuentra ilesa.
En el mismo día, el centro británico reportó un segundo incidente a 46 kilómetros al noreste de Omán, donde otro buque habría sido impactado por un proyectil no identificado, sufriendo daños en algunos de sus contenedores. Estos eventos restringen nuevamente el flujo en esta vía marítima crítica, clave para el transporte global de crudo, lo que incrementa la incertidumbre sobre la evolución del precio del petróleo.
Las autoridades marítimas continúan evaluando la situación en la zona, que históricamente ha sido escenario de tensiones geopolíticas que afectan al mercado energético mundial.
