Un grupo de conductores de la plataforma Uber se movilizó en Alta Gracia y mantuvo un encuentro con funcionarios municipales para discutir las regulaciones vigentes.
Alta Gracia. La tensión entre los conductores de la plataforma Uber y la Municipalidad de Alta Gracia volvió a manifestarse ayer. Un grupo de trabajadores se movilizó y mantuvo un encuentro con las autoridades locales con el objetivo de replantear las regulaciones de la actividad en la ciudad.
Durante la reunión, los choferes cuestionaron los operativos de control vigentes y solicitaron una extensión en los plazos para completar la entrega de la documentación que requiere la normativa. Sebastián Soto, vocero del sector, afirmó que existe una presunta persecución hacia los prestadores del servicio y expresó su preocupación por las continuas incautaciones de vehículos en pleno proceso de regularización. Los conductores señalaron que ya iniciaron la presentación de los papeles correspondientes, pero argumentaron que las exigencias actuales resultan difíciles de cumplir en los tiempos establecidos.
Por su parte, el secretario de Comercio, Industria y Modernización del Estado, Maximiliano Caminada, confirmó que la reunión finalizó sin un acuerdo entre las partes, debido a que las demandas de los choferes no se adecúan a la ordenanza sancionada por el Concejo Deliberante. El funcionario rechazó las acusaciones de persecución y ratificó que los controles municipales se mantendrán de forma habitual tanto para las aplicaciones digitales como para taxis y remises. El debate legislativo sobre el marco regulatorio se inició en febrero de 2025 y la norma entró en vigencia en febrero de este año, otorgando posteriormente una prórroga de 60 días que, según el municipio, registró un nivel de inscripción inferior al esperado.
