Sánchez delega en Puente la comunicación de crisis por el accidente ferroviario y aísla al resto del Gobierno

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El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha asumido en primera persona y prácticamente en solitario la comunicación de crisis por parte del Gobierno ante el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), que ya ha dejado al menos 43 fallecidos. En contraste con el perfil bajo de la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, y otros ministros socialistas, el titular de Transportes con competencias en la gestión de la infraestructura se ha convertido en la cara protagonista del Ejecutivo ante la opinión pública. Desde la rueda de prensa que ofreció la misma madrugada del accidente, hasta las múltiples entrevistas en medios que ha centralizado frente a otros miembros del Ejecutivo ofreciendo información sobre la tragedia casi en tiempo real.

El perfil que está adoptando, como ya hizo durante la tragedia de la dana en Valencia, es pretendidamente pedagógico y técnico y, al menos por el momento, busca alejarse la batalla política. Un cambio de registro notable para uno de los miembros del Gobierno que más buscan el cuerpo a cuerpo con la oposición y suele utilizar un tono de confrontación en las redes sociales.

El jefe del Ejecutivo delegó en Puente este papel cuando se desplazó a la zona cero del accidente, el pasado lunes. “Tras la comparecencia del Presidente del Gobierno, que deja entre otras esta recomendación”, dijo en referencia a informarse por fuentes oficiales y medios de comunicación contrastados, “atenderé de forma ordenada a los medios de comunicación durante todo el día de hoy y, al menos, la mañana de mañana. Trasladaré el máximo de información posible”. Desde entonces realizó una decena de intervenciones y este mismo miércoles ofreció una nueva rueda de prensa en la sede del ministerio, franqueado por el director de Tráfico de Adif, Ángel García de la Bandera, y el director de Operaciones de Renfe, José Alfonso Gálvez.

Cuando el PP comienza ya a apuntar a un “Gobierno desbordado” y preguntarse este miércoles, a través del vicesecretario de Hacienda, Juan Bravo, si se había «ocultado información» o si se había puesto en peligro a los viajeros de la alta velocidad, tras la reducción de la velocidad máxima con posterioridad al siniestro, Puente actúa como único cortafuegos. Este jueves avanzaba que solicitará una comparecencia voluntaria en el pleno del Congreso de los Diputados para explicar los avances en la investigación del accidente ferroviario. «No me voy a esconder, nunca ha sido mi estilo», añadía reiterando su voluntad de transparencia.

Asumiendo el protagonismo lo hace también ante hipotéticas responsabilidades y aísla de forma preventiva al presidente del Gobierno. Precisamente, los populares le han enviado una misiva en la que tras referirse a la necesidad de tratar de «minimizar en lo posible» el dolor de las víctimas, le plantean la «enorme preocupación» de la sociedad española, especialmente, «ante la noticia conocida acerca de la reducción de velocidad en la línea del AVE Madrid-Barcelona».

El jefe del Ejecutivo no ha vuelto a comparecer desde su visita el lunes a Adamuz y posterior declaración ante los medios, junto al presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno. Tampoco acompañó a los Reyes en su desplazamiento al día siguiente a la zona cero y visita a las víctimas hospitalizadas y ayer no tuvo agenda pública.

El PP acusa a Sánchez de estar “desaparecido”

Sí trascendió una llamada telefónica con el presidente de la Junta de Andalucía, extendiendo así la tregua política entre administraciones. Ambos acordaron celebrar un funeral de Estado por las víctimas del accidente el próximo 31 de enero en Huelva, lugar de origen de varios de los fallecidos. Este jueves, Sánchez viajará a Bruselas para participar en la reunión extraordinaria del Consejo de Ministros, con el foco puesto en la amenaza anexionista sobre Groenlandia de la Administración de Donald Trump. Con todo, antes de conocerse la llamada para acordar la celebración del funeral de Estado, el secretario general del PP, Miguel Tellado, acusaba a Sánchez de llevar “desaparecido desde el lunes”. Un reproche que lanzaba al asegurar que “estamos ante la peor tragedia que tiene que gestionar el actual Gobierno, siendo de su exclusiva competencia”.

Frente al papel adoptado por Puente, la portavoz del Gobierno tampoco ha intervenido en medios ni comparecido ante la prensa durante estos días, a excepción del marco habitual de las ruedas de prensa posteriores al Consejo de Ministros de los martes. Lo hizo acompañada del ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien se encargó de trasladar un informe de Protección Civil sobre el plan de emergencias y responder a las preguntas respecto a la investigación del accidente.

La vicepresidente primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, que concurrirá como candidata a las próximas elecciones a la Junta de Andalucía, previstas para el mes de junio, estuvo el lunes en la comitiva de Sánchez en Adamuz y este martes como ministra de jornada acompañando a Casa Real. Sin intervenciones, pero con presencia pública, en Moncloa destacan este papel tanto por rango en el Consejo de Ministros como por el hecho de que sería inexplicable que una ministra andaluza no acudiese a una tragedia de estas características ocurrida en su territorio.

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