La criptomoneda subió luego de la liquidación forzada de posiciones cortas. Ethereum superó los US$2.400. Los ETF de Bitcoin registraron salidas netas por US$1.157 millones en tres jornadas.
El Bitcoin subió y volvió a la zona de los US$80.000, mientras que Ethereum superó los US$2.400, debido al cierre forzado de posiciones cortas tras las elecciones en Estados Unidos, que dejaron un Congreso menos favorable a reformas cripto.
La dinámica detrás de este repunte no respondió a un ingreso masivo de nuevos compradores, sino a la liquidación forzada de posiciones de operadores que apostaban por una caída de las cotizaciones.
Durante el escrutinio de votos, Bitcoin había retrocedido hasta un piso de US$75.600. Al cambiar la tendencia de precios, la cobertura de dichas posiciones cortas provocó una racha compradora automatizada.
En tan solo una hora se liquidaron US$380 millones en posiciones cortas, frente a US$90 millones en posiciones largas. En el acumulado de 24 horas, las liquidaciones totales superaron los US$910 millones y afectaron a más de 117.000 inversores, destacándose una operación individual en HTX por US$38 millones en Ethereum contra Tether.
Este fenómeno favoreció en mayor proporción a Ethereum, que trepó más de un 6,5% alcanzando los US$2.440, frente a un avance cercano al 4% en Bitcoin. Asimismo, la volatilidad implícita a una semana de Bitcoin descendió del 41% al 34%, cotizando un 10% por encima de su media móvil de 200 días, al ubicarse en torno a los US$73.200.
A pesar de la recuperación de precios, el capital institucional mantuvo una conducta vendedora. Los ETF de Bitcoin al contado en EE.UU. registraron salidas netas de US$1.157 millones en tres jornadas consecutivas (con retiros de US$643,2 millones el 30 de octubre, US$398,6 millones el 2 de noviembre y US$115,6 millones el 3 de noviembre).
En el plano institucional, el control del Congreso estadounidense por parte del Partido Demócrata añade incertidumbre sobre los proyectos de ley del sector. Si bien se había alcanzado consenso previo para la aprobación de la Genius Act (marco federal para stablecoins), proyectos estructurales como la Clarity Act encuentran mayores resistencias en el sistema financiero tradicional y menor previsibilidad de avance.
Para la economía argentina, el incremento de la incertidumbre internacional y el costo del capital se traslada en volatilidad al rendimiento de los bonos soberanos, al riesgo país y a las expectativas cambiarias.
