La escritora Florencia Canale publicó una novela histórica sobre la aristócrata húngara del siglo XVI a quien se le atribuyen más de seiscientas muertes violentas. El libro se basa en una investigación de varios años y busca desmontar la leyenda negra.
La aristócrata húngara Erzsébet Báthory (1560-1614), conocida como la «Condesa sangrienta», es la protagonista de la novela histórica Maldita. La desmesura de Erzébet Báthory, la Condesa Sangrienta, de la escritora argentina Florencia Canale, publicada por la editorial Planeta.
Según el texto de la obra, a Báthory se le atribuyen más de seiscientas muertes violentas de mujeres jóvenes, en su mayoría campesinas. La autora realizó una investigación de varios años que incluyó viajes a tres países y recorridos por tres castillos vinculados a la condesa, entre ellos el lugar donde fue apresada y murió.
Canale declaró a LA NACION: «El desafío que tuve fue desmontar el aire pesado de la leyenda para traerla a la realidad histórica. Fue muy fácil convertirla en una vampiresa, o en una Drácula femenina, pero eso responde a mentes turbulentas más que a otra cosa. No bebió sangre pero se dice que se bañaba en ella».
La figura de Báthory ha sido abordada en distintas obras. En 1962, la escritora francesa Valentine Penrose publicó Erzsébet Báthory: la Comtesse sanglante, y en 1966 la argentina Alejandra Pizarnik escribió La condesa sangrienta. También existen versiones contrapuestas, como la de la académica Annouchka Bayley, de la Universidad de Cambridge, quien en The Blood Countess concluyó que las acusaciones contra Báthory eran falsas y sostuvo que la condesa era una disidente religiosa, contrabandista de libros y «feminista radical».
Consultada sobre la vigencia de la historia, Canale afirmó: «Entiendo a la perfección que la historia de Báthory siga vigente, sobre todo con el sobregiro estético del presente, con otro tipo de ausencia ética que la de aquellos años».
La novela se suma a otras adaptaciones de la leyenda en cine, televisión, videojuegos y memes. Canale concluyó: «Creo que Maldita puede ser leída, incluso, como un cuento de hadas».
