El obrero de 24 años radicado en Entre Ríos fue despedido tras faltar al trabajo para asistir a un programa de streaming, pero ya tiene representante y presentaciones en Mar del Plata.
Lautaro Monzón, un albañil chaqueño de 24 años radicado en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, se hizo conocido en redes sociales a partir de un video grabado en una obra en construcción. En la grabación, Monzón canta una versión cumbiera de «Que Lloro», de Sin Bandera, con un parlante bluetooth en la mano. El video fue registrado por un compañero de trabajo apodado «Coco» y publicado en Instagram, donde acumuló casi nueve millones de reproducciones.
En el video también aparece Facundo Molina, otro albañil que trabaja con Monzón. Ambos fueron invitados al programa «Nadie dice nada», conducido por Nicolás Occhiato en Luzu TV, para contar su historia y cantar en vivo. Durante la entrevista, Monzón declaró: «Solo cantaba en el baño, de hobby». Los dos obreros viajaron desde Concepción del Uruguay a la Ciudad de Buenos Aires para participar del programa.
Tras la emisión, Monzón fue despedido de su trabajo en la construcción. Según el relato, la decisión se produjo por haber faltado a su empleo para asistir al programa de streaming. Monzón tiene pareja y tres hijas.
Días después, Occhiato volvió a invitar a Monzón a su programa. En esa segunda visita, el albañil cantó «No sé», de Ke Personajes, y el conductor difundió su número de contacto para contrataciones. Posteriormente, Monzón participó en el programa «La Juntada de los Artistas», dedicado a la música tropical, donde cantó junto a Ezequiel Pradas.
Su cuenta de Instagram alcanzó cerca de 700 mil seguidores. En su perfil se presenta como «un pibe de barrio detrás de un sueño». Monzón ya tiene representante, el mismo que trabaja con Lit Killah, y anunció en sus redes sociales que prepara su primer disco.
El sábado 24 de octubre, Monzón dio dos shows con covers en Ciudad Cultural BrewHouse Puerto, en Mar del Plata. Además, comenzó a recibir canjes de productos, entre ellos un celular para grabarse y indumentaria. La repercusión del video se produjo en un lapso de cuatro semanas.
