Las fuerzas de seguridad francesas detuvieron a 135 personas durante las manifestaciones del sábado, en el marco del reclamo por el costo de vida. Se incautaron bolas de acero, perdigones de plomo y otros objetos.
Este sábado se registraron nuevas manifestaciones en Francia en el marco de un reclamo por el elevado costo de vida en el país. Los «chalecos amarillos» volvieron a tomar las calles junto a integrantes de distintas organizaciones y grupos estudiantiles.
El sábado anterior, 17 de octubre, las movilizaciones culminaron en incidentes entre manifestantes y policía, con más de 2.000 personas detenidas y cientos de heridos.
Para evitar que se repita esa situación, las fuerzas de seguridad desplegaron un operativo con 70.000 agentes, unidades de élite policiales y soldados de la misión Sentinelle, además de blindados de la gendarmería, helicópteros y drones. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, había advertido: «Seremos intransigentes».
El primer reporte oficial informó que fueron detenidas 135 personas y que se incautaron armas como bolas metálicas, perdigones de plomo, fuegos artificiales, tirachinas, bolas de acero, armas improvisadas, una katana y armas de airsoft.
