El Departamento de Estado dispuso la salida de diplomáticos y sus familias tras una serie de ataques atribuidos a los hutíes de Yemen. Dos personas murieron por la caída de restos de un misil interceptado en un yacimiento de Aramco.
El Departamento de Estado de Estados Unidos ordenó este miércoles al personal no esencial de su embajada en Arabia Saudita y a sus familias abandonar el país, según informó la dependencia. La medida se produjo tras una serie de ataques en el reino atribuidos a los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán.
El vocero del Departamento de Estado, Tommy Pigott, explicó en la red social X que en las últimas semanas «los hutíes, apoyados por Irán, se han involucrado cada vez más en hostilidades contra Arabia Saudita». Pigott rechazó una versión anterior según la cual también se había ordenado a las familias del personal diplomático abandonar Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Qatar y Baréin.
Este miércoles, Arabia Saudita afirmó haber interceptado seis drones lanzados hacia su territorio, uno de los cuales tenía como objetivo la región de Medina, ciudad santa del islam.
El Ministerio de Energía saudita informó posteriormente que dos personas murieron por la caída de restos de armamento tras la interceptación de un misil. El hecho ocurrió en un yacimiento operado por Aramco en el sureste del país, según indicó la cartera. Las víctimas fatales eran ciudadanos de Nepal y Filipinas, mientras que los heridos eran de Pakistán y la India. La caída de los trozos también provocó un incendio en el vehículo de un contratista en el yacimiento petrolero de Shaybah, señaló el ministerio.
Arabia Saudita ha sido objeto de múltiples ataques contra sus aeropuertos e instalaciones petroleras perpetrados por los hutíes, un grupo en Yemen respaldado por Irán. El mes pasado, los restos de un dron hutí interceptado causaron la muerte de un residente yemení en Arabia Saudita. Era la primera víctima civil desde que los hutíes intensificaron sus asaltos contra el reino, teniendo como objetivo instalaciones petroleras y buques. Este mes se produjo un incendio de menor envergadura en un edificio administrativo de Aramco, en el este del país, una de las mayores instalaciones petroleras del mundo.
Los atentados se producen en un contexto en el que los hutíes y la coalición liderada por Arabia Saudita continúan combatiendo en Yemen, tras haberse roto una tregua de cuatro años. Los enfrentamientos en Yemen marcaron otra escalada en la creciente crisis en Medio Oriente.
Este miércoles, el Aeropuerto Internacional Rey Jalid de Riad reanudó sus operaciones para vuelos nacionales, tras varios ataques hutíes contra la capital a lo largo del mes.
Estados Unidos había ordenado al personal no esencial que abandonara la región del Golfo antes del inicio de su guerra contra Irán, en febrero, y nuevamente en julio, cuando parecía venirse una oleada de ataques que el presidente Donald Trump finalmente canceló.
A última hora de este miércoles, medios estatales iraníes informaron sobre el sonido de explosiones en la provincia meridional de Hormozgán, situada frente al estrecho de Ormuz, lo que puso fin a un periodo de relativa calma. «Se escucharon varias explosiones en la zona de Karpan, en Sirik, provincia de Hormozgán», comunicó la agencia oficial de noticias IRNA. Y añadió que «fuentes locales aún no han revelado la naturaleza de estas explosiones».
El conflicto comenzó a finales de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques coordinados contra Irán en los que murieron el líder supremo del país y varios altos mandos militares, seguido de otros varios ataques y de una inesperada resistencia de Irán, que además suspendió el paso de barcos mercantes por el estrecho de Ormuz.
Agencias AP y AFP
