El músico rosarino se presentó en la ciudad después de casi dos años, en un concierto donde el público participó activamente y se vivieron momentos de emoción colectiva.
Fito Páez volvió a Córdoba después de casi dos años con su Sale el Sol Tour. El concierto se realizó en un estadio de la ciudad y contó con la participación del público, que cantó a lo largo de toda la presentación.
El espectáculo comenzó con “Cuervos en Casa” y continuó con clásicos como “Al lado del camino”, “Polaroid de locura ordinaria”, “Lo que el viento nunca se llevó”, “El amor después del amor”, “Mariposa Tecknicolor”, “La rueda mágica” y “11 y 6”, entre otras canciones.
Durante la noche, Páez modificó fragmentos de algunas letras para incorporar referencias a Córdoba y a “La Docta”, lo que generó respuesta entre los asistentes.
Uno de los momentos destacados fue la interpretación de “Y dale alegría a mi corazón”, cuando el público cantó a capela y el músico permitió que las voces ocuparan el centro de la escena.
El concierto tuvo una interrupción cuando una joven se desmayó entre el público. Páez detuvo el espectáculo y preguntó: “¿Alguien de seguridad piensa hacer algo?”. Luego expresó: “Muy importante la civilidad. Estoy harto de la gente del espectáculo. Esto es una ceremonia”.
La banda que acompañó a Páez estuvo integrada por Diego Olivero (bajo, guitarra, teclado y coros), Gastón Baremberg (batería), Juan Absatz (voz, teclados, guitarra y coros), Juani Agüero (guitarras y coros) y Emme (voz y coros). Además, contó con una sección de vientos: Ervin Stutz (trompeta y flugelhorn), Alejo von der Pahlen (saxo alto y tenor) y Santiago Benítez (trombón).
El repertorio incluyó canciones de distintas etapas de su carrera y arreglos musicales que acompañaron la presentación. Páez alternó entre el piano, la interpretación de sus clásicos y la dirección de la banda.
