La compañía analiza el desarrollo de un vehículo eléctrico inspirado en el Citroën 2 CV, con posible llegada al mercado en 2028 y un precio estimado de 15.000 euros en Europa.
Citroën evalúa el desarrollo de una nueva generación eléctrica del 2 CV, según un proyecto que contempla una carrocería de inspiración retro y propulsión eléctrica. La iniciativa apunta a recuperar el concepto de vehículo práctico y económico.
El Citroën 2 CV es un modelo que trascendió generaciones y se convirtió en parte de la memoria colectiva. Su fórmula de bajo costo, mecánica simple y soluciones prácticas lo transformó en un símbolo de la marca francesa y dejó una marca en la historia automotriz argentina. Ahora, su nombre vuelve a aparecer asociado a un proyecto que busca recuperar ese espíritu con tecnología eléctrica.
La iniciativa apunta a desarrollar un vehículo pequeño, pensado principalmente para la ciudad y con un precio competitivo en Europa. La fecha que se maneja para su posible llegada al mercado es 2028, aunque todavía quedan aspectos técnicos y comerciales por confirmar.
El desafío para Citroën será trasladar la esencia de un modelo concebido hace décadas a un escenario en el que la electrificación, las normas de seguridad y los costos de producción condicionan el desarrollo de los autos económicos.
Un diseño que mira al pasado, pero piensa en el futuro
La idea es recuperar algunos de los rasgos que hicieron reconocible al 2 CV: los faros redondos, los guardabarros marcados, las formas curvas y el techo de lona enrollable. Estos elementos convivirían con recursos actuales, como la iluminación LED y una carrocería adaptada a las exigencias de los vehículos modernos.
Con una longitud estimada de unos 3,76 metros, el futuro modelo tendría dimensiones apropiadas para desplazarse por calles urbanas y encontrar estacionamiento en espacios reducidos.
La propuesta no buscaría reproducir exactamente el auto original, sino reinterpretar su identidad. La intención sería conservar una estética reconocible y una concepción funcional, sin convertirlo en un vehículo cargado de soluciones que eleven innecesariamente su precio.
Un eléctrico con la filosofía del 2 CV original
La principal diferencia respecto de su antecesor estaría debajo de la carrocería. El nuevo proyecto contempla una mecánica completamente eléctrica, en línea con la estrategia de electrificación de la industria automotriz europea.
Por ahora, no hay especificaciones definitivas confirmadas sobre la potencia, la capacidad de la batería, la autonomía ni los tiempos de recarga. Tampoco se conocen todos los detalles de la configuración que podría llegar a producción.
Entre los objetivos que se mencionan aparece la posibilidad de mantener el peso en torno a los 1.000 kilogramos. Una construcción liviana puede contribuir a reducir el consumo de energía y permitir el uso de una batería de menor capacidad, aunque el resultado dependerá de la ingeniería final del vehículo.
La idea recupera uno de los principios que explicaron el éxito del 2 CV: resolver las necesidades cotidianas de movilidad sin recurrir a soluciones innecesariamente complejas.
Cuánto costaría el nuevo Citroën 2 CV
El precio es otro de los puntos centrales. Las estimaciones sitúan el objetivo en torno a los 15.000 euros para Europa, un valor que buscaría ubicarlo entre las alternativas eléctricas más accesibles.
Si ese objetivo se mantiene, el modelo podría convertirse en una opción para quienes necesitan un vehículo de uso diario y encuentran elevados los precios de muchos autos eléctricos actuales.
Sin embargo, esa cifra todavía debe considerarse una referencia de posicionamiento, no un precio de venta definitivo. La tarifa dependerá del equipamiento, la batería, la versión elegida y las condiciones comerciales que establezca Citroën.
El equilibrio será determinante: un precio bajo pierde atractivo si la autonomía resulta insuficiente, mientras que una batería de mayor capacidad puede encarecer el producto. La marca deberá encontrar un punto intermedio para que la propuesta conserve el espíritu popular que caracterizó al modelo original.
Qué posibilidades tiene de llegar a la Argentina
El horizonte previsto para el proyecto es 2028, pero todavía no hay una confirmación oficial de su comercialización en la Argentina. Por lo tanto, tampoco se puede establecer cuánto costaría en el mercado local.
En caso de que Stellantis decida ofrecerlo en el país, su posicionamiento dependerá de factores como los costos de importación, la logística, los impuestos y las condiciones del mercado automotor en ese momento. El precio estimado para Europa no puede trasladarse directamente a la Argentina.
Además, habrá que conocer la configuración definitiva y la autonomía homologada para determinar si se adapta a las necesidades de quienes buscan un eléctrico para desplazamientos urbanos y recorridos cotidianos.
El 2 CV y una historia que también se escribió en la Argentina
El vínculo de Citroën con el público argentino tiene uno de sus capítulos más recordados en los pequeños modelos de la familia 2 CV y 3 CV. Su tamaño compacto, su concepción sencilla y sus soluciones mecánicas los convirtieron en vehículos familiares y de trabajo, reconocibles en las calles de distintas ciudades del país.
Aquella fórmula tenía una premisa clara: ofrecer un medio de transporte funcional sin que la complejidad mecánica fuera una barrera. Esa identidad es la que ahora podría inspirar una nueva interpretación, aunque las condiciones de fabricación y uso sean muy diferentes.
El eventual regreso del 2 CV no implicaría recuperar la mecánica de antaño, sino adaptar su concepto a una industria que avanza hacia la electrificación. Si el proyecto llega a concretarse con un precio competitivo y prestaciones adecuadas, el nombre de uno de los clásicos más reconocidos de Citroën podría encontrar un lugar en una nueva generación de conductores.
