El Parque Nacional Iguazú retomó este martes 13 de octubre la actividad turística luego de que el río Iguazú descendiera paulatinamente tras alcanzar un pico de más de 12.000 metros cúbicos por segundo, a causa de las lluvias registradas en Brasil.
Las autoridades del Parque Nacional Iguazú y la empresa concesionaria Iguazú Argentina S.A. confirmaron la normalización de las actividades a partir de este martes 13 de octubre. La medida se adoptó tras constatar una evolución favorable en el monitoreo continuo del río Iguazú, cuyo caudal comenzó a descender luego de atravesar un pico crítico en las últimas jornadas.
El incremento del volumen de agua respondió a precipitaciones registradas en la cuenca alta del río en territorio brasileño. Esa acumulación hídrica llevó a las represas hidroeléctricas ubicadas sobre el cauce en el estado de Paraná, como la Central Caxias, a abrir sus compuertas para regular el excedente. Durante el punto máximo de la crecida, registrado entre el domingo y el lunes 12 de octubre, el río superó un caudal de 12.000 metros cúbicos por segundo, cifra que multiplicó casi por diez el promedio habitual de la zona, que oscila entre los 1.200 y 1.500 metros cúbicos por segundo.
Ante la fuerza del torrente, la administración del parque activó el protocolo de emergencia de manera preventiva. Entre las maniobras principales, los equipos técnicos rebatieron y reclinaron las barandas metálicas de las pasarelas que conducen a la Garganta del Diablo, un sistema diseñado para permitir el paso libre del agua y evitar que los sedimentos o el material flotante arrastrado por la corriente destruyan los pilotes de hormigón. La contingencia también impactó en el vecino país, donde las autoridades del Parque Nacional do Iguaçu en Brasil dispusieron el cierre temporal de su pasarela principal.
Con el cese de las lluvias en las cuencas superiores y el reporte de un descenso constante por parte de los sistemas de monitoreo técnico, el personal del parque llevó a cabo las inspecciones de seguridad correspondientes. Las verificaciones iniciales determinaron que las estructuras no sufrieron daños en sus bases, lo que permitió habilitar nuevamente el ingreso del público.
La reapertura total de cada uno de los circuitos, especialmente el acceso al balcón de la Garganta del Diablo, continuará sujeta a las evaluaciones permanentes del personal en el lugar. Por este motivo, la administración del área protegida recomendó a los visitantes y agencias de viaje consultar los canales oficiales antes de realizar el recorrido.
