El actor gallego protagoniza la miniserie basada en la novela de Arturo Pérez-Reverte, junto a Jose Coronado, María Valverde y Maribel Verdú. En entrevista con La Vanguardia, habla de su personaje, su padre escritor, la paternidad y el boxeo.
El actor Martiño Rivas (A Coruña, 1985) estrenó en Netflix la miniserie El problema final, basada en la novela homónima de Arturo Pérez-Reverte. La producción, que protagoniza junto a Jose Coronado, María Valverde y Maribel Verdú, transcurre durante la primavera de 1959 en un islote próximo a Mallorca, donde trece personas quedan aisladas por un temporal y el asesinato de una turista inglesa desencadena una trama policíaca.
En una entrevista con La Vanguardia, Rivas abordó diversos aspectos de su carrera y su vida personal. Sobre su personaje, Francisco Foxá, un joven escritor de novelas baratas de misterio, explicó que solicitó al Departamento de Arte que siempre llevara una libreta y una pluma, inspirado en los recuerdos de su infancia con su padre, también escritor. «Aprendí muy pronto de mi padre que lo suyo no es un oficio, es una manera de mirar el mundo», declaró.
Consultado sobre el doble rol de detective y sospechoso que comparte con el personaje de Coronado, Rivas señaló: «Que todos somos sospechosos era una de las directrices que teníamos. Este es de los géneros que más he disfrutado, porque te obliga a tener una escucha activa».
El actor también recordó un encuentro con Pérez-Reverte hace más de veinte años en una librería de la calle Mayor de Madrid, cuando buscaba un relato de Jack London. «Un hombre muy alto, muy elegante, que llevaba un gabán, se giró y dijo ‘¡Excelente relato!’ y estuvo un rato hablando conmigo. Era Pérez-Reverte», relató.
Sobre la posibilidad de encasillarse en roles de galán, Rivas afirmó: «¡A mí me encantaría acomodarme! Para que tú te encasilles, primero tienes que conseguir una prueba… La carambola que se tiene que dar es como que te toque la lotería».
En cuanto a su faceta como padre, indicó: «Gracias a mi hija vivo más en el presente». Y agregó: «Mi cometido primario, la misión principal por la cual yo estoy aquí en la Tierra es que esta persona esté bien».
Finalmente, respecto de su práctica del boxeo, expresó: «Yo no voy a decir que el boxeo me salvó la vida, pero me ayudó mucho en momentos muy complicados. Le estoy muy agradecido y es un deporte al que le tengo mucho cariño».
