Gisela Sario, arqueóloga del Museo Arqueológico Numba Charava de Villa Carlos Paz, forma parte del grupo de científicos que impulsará en Córdoba el primer laboratorio de paleogenómica de Argentina. El proyecto obtuvo un financiamiento internacional de 645 mil dólares y comenzará en enero de 2027.
Una investigadora vinculada al Museo Arqueológico Numba Charava de Villa Carlos Paz integra el equipo científico que llevará adelante la creación en Córdoba del primer laboratorio de paleogenómica de Argentina, destinado al estudio de ADN antiguo.
Se trata de la arqueóloga Gisela Sario, quien está al frente del Área Científica del Numba Charava y participa de los encuentros mensuales de capacitación que se realizan con las guías del museo carlospacense.
Sario integra el grupo de investigadores conformado además por Rodrigo Nores, Darío Ramírez, Nicolás Pastor y Mariana Fabra, especialistas formados en áreas como arqueología, bioantropología, genética y paleogenómica.
El proyecto permitirá analizar en Córdoba material genético de poblaciones que vivieron en la región hace miles de años, con el objetivo de reconstruir aspectos de su historia, movimientos migratorios, relaciones de parentesco y enfermedades.
La iniciativa obtuvo un financiamiento internacional de 645 mil dólares de la Fundación Wellcome y fue seleccionada junto con otros 11 proyectos de distintas partes del mundo. El financiamiento tendrá una duración de dos años y comenzará en enero de 2027.
En una primera etapa está previsto estudiar fragmentos óseos y piezas dentales correspondientes a unos 50 antiguos pobladores, procedentes de más de 30 sitios arqueológicos de Córdoba. Algunos de los restos investigados alcanzan una antigüedad de alrededor de 8.500 años.
La paleogenómica permite recuperar y analizar ADN conservado en restos antiguos. A partir de esa información, los investigadores pueden reconstruir procesos de poblamiento, migraciones, vínculos entre diferentes poblaciones y hasta la presencia de determinados patógenos.
Hasta ahora, este tipo de muestras debía ser procesado principalmente en laboratorios especializados del exterior. La nueva infraestructura permitirá realizar esos trabajos en Córdoba, con equipamiento específicamente preparado para evitar la contaminación del ADN antiguo. Está previsto que la sala especializada pueda comenzar a funcionar durante el segundo semestre de 2027.
El trabajo de Sario tiene además antecedentes directamente relacionados con la arqueología del centro argentino. La investigadora ha participado en estudios interdisciplinarios sobre restos humanos antiguos de Córdoba, incluyendo investigaciones arqueológicas y genéticas sobre un entierro de aproximadamente 4.000 años hallado en el valle de Calamuchita.
Su participación en el nuevo proyecto adquiere especial relevancia para Villa Carlos Paz y Punilla por el vínculo que mantiene con el Museo Numba Charava. Según explicó Silvia Ledda, desde la institución los integrantes del equipo científico han participado de encuentros mensuales con las guías, donde brindaron capacitaciones y compartieron los avances de sus investigaciones.
El futuro laboratorio contará con el respaldo de la Agencia Córdoba Cultura, el Instituto de Antropología de Córdoba, CONICET Córdoba y la Universidad Nacional de Córdoba.
El proyecto abre así la posibilidad de estudiar dentro de la provincia información genética conservada durante miles de años y reconstruir, mediante nuevas tecnologías, parte de la historia de quienes habitaron el actual territorio cordobés mucho antes de la existencia de registros escritos.
