Un joven de 17 años fue acusado de rociar con alcohol y prender fuego a su novia, de 24 años, durante una discusión en Lastenia. La víctima sufrió quemaduras en rostro, cuello y tórax.
Un adolescente de 17 años fue imputado por tentativa de femicidio en Tucumán, acusado de haber rociado con alcohol y prendido fuego a su novia, una joven de 24 años, durante una discusión en la vivienda donde convivían.
El episodio ocurrió durante la madrugada del domingo en barrio La Cerámica, en Lastenia. Según la acusación del Ministerio Público Fiscal de Tucumán, la discusión comenzó alrededor de las 6.30, cuando la mujer llegó a la casa.
De acuerdo con la reconstrucción presentada por la Fiscalía, en medio del conflicto el adolescente habría amenazado con quemar la ropa de su pareja. Luego habría retirado varias prendas de un ropero, tomado una botella con alcohol y regresado a la habitación.
La acusación sostiene que el joven arrojó el líquido inflamable sobre el rostro de la víctima y posteriormente lo encendió.
Familiares que se encontraban en la vivienda acudieron inmediatamente para auxiliar a la mujer. Debido a las lesiones, fue trasladada a un centro de salud, mientras que el acusado escapó del lugar y fue detenido al día siguiente.
La joven sufrió quemaduras en el rostro, cuello y tórax y debió ser intervenida quirúrgicamente en el Hospital Eva Perón.
Durante la audiencia, la auxiliar de fiscal Fernanda Pedrosa, de la Unidad Especializada de Integridad Sexual y de Género II, explicó que para determinar la calificación legal se tuvieron en cuenta la gravedad de las lesiones, la capacidad del fuego para provocar la muerte y las zonas del cuerpo alcanzadas.
La Fiscalía calificó provisoriamente el hecho como tentativa de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género (femicidio).
La Justicia dispuso que el adolescente permanezca alojado preventivamente durante 30 días en el instituto socioeducativo Cura Brochero, ubicado en Benjamín Paz.
La Fiscalía había solicitado un plazo de tres meses, además de estudios, tratamiento psicológico y cursos vinculados con cuestiones de género. El juez rechazó la extensión del alojamiento a tres meses, pero hizo lugar a las restantes medidas.
