El histórico abogado falleció a los 85 años en Villa Allende, Córdoba. En una entrevista de 2014, derribó el mito del espontaneísmo y detalló el rol del peronismo en la gesta.
Este lunes se conoció el fallecimiento de Lucio Garzón Maceda, abogado laboralista de Córdoba, a los 85 años, en la localidad de Villa Allende. Fue asesor histórico del gremio SMATA y participó en el armado legal y político de los sindicatos durante la década de 1960.
En 2014, con motivo del 45° aniversario del Cordobazo, Garzón Maceda brindó una entrevista al programa Justicia Legítima de Canal 10. En esa ocasión, sostuvo que la rebelión del 29 de mayo de 1969 no fue espontánea. Afirmó: “No tuvo nada de espontáneo, se cae solo. El mito lo crearon los derrotados en la calle y lo construyeron desde las universidades”.
Según su relato, la huelga activa fue planificada por dirigentes como Elpidio Torres (SMATA), Agustín Tosco (Luz y Fuerza) y Atilio López (UTA). Mencionó que en el patio de la sede de SMATA se preparaban herramientas para enfrentar la represión policial. También señaló que el detonante fue la irrupción de fuerzas de seguridad en una asamblea el 15 de mayo de 1969: “Esa noche se terminó la paz de Onganía; el trabajador de SMATA se hartó porque le querían sacar el sábado inglés y encima lo reprimían”.
Garzón Maceda destacó la relevancia del gremio automotriz en la gesta. Citó una frase atribuida a Tosco: “Sin el SMATA y sin Elpidio Torres no hubiera habido Cordobazo”. Además, reveló que el Ejército, tras recuperar el control de la ciudad, mostró mayor preocupación por la influencia peronista que por la socialista. Declaró: “Al Ejército le preocupaba mucho más un peronista como Elpidio Torres que un socialista como el gringo Tosco. La comunicación masiva con las masas la tenía el peronismo. Por eso el proyecto militar determinó que nunca más un dirigente peronista iba a presidir una rebelión popular”.
En la entrevista, el abogado rechazó las lecturas que vinculaban al Cordobazo con el surgimiento de organizaciones armadas. Sostuvo: “El Cordobazo fue el final de un proceso de lucha sindical y civil, no el comienzo de la lucha armada. Fue la expresión masiva de todo lo contrario al foquismo”.
También se refirió a las críticas por los daños materiales durante la jornada. Afirmó: “Nadie reivindica el Cordobazo por los incendios. Lo que la gente festeja es que un sector de la clase trabajadora se constituyó en vanguardia, no por sus intereses corporativos, sino por las libertades públicas de toda la sociedad frente a una dictadura”.
