Un terremoto de magnitud 7,7 sacudió la madrugada de ayer la región de Flores, en Indonesia, dejando al menos dos fallecidos y daños en viviendas e infraestructura.
Yakarta. Un terremoto de magnitud 7,7 sacudió la madrugada de ayer la región de Flores, ubicada en la provincia de Nusa Tenggara Oriental de Indonesia, provocando daños en viviendas e infraestructura. Portavoces de la agencia de desastres de ese país confirmaron el fallecimiento de al menos dos personas tras el colapso de estructuras en la zona afectada.
El movimiento telúrico se registró a las 5:58 hora local, situando su epicentro en las inmediaciones del área de Mbay, en el distrito de Nagekeo, a una profundidad de entre 10 y 15 kilómetros. La intensidad del temblor provocó escenas de pánico en diversas localidades, donde alumnos debieron evacuar escuelas en pleno desarrollo de clases y miles de residentes salieron a las calles.
Tras las primeras evaluaciones sismológicas, la Agencia de Meteorología, Climatología y Geofísica de Indonesia (BMKG) emitió una alerta preventiva de tsunami para varias provincias, entre ellas Sulawesi del Sur y Nusa Tenggara Occidental. No obstante, horas más tarde la advertencia fue desactivada por los propios organismos oficiales tras descartarse variaciones peligrosas en el nivel del mar.
La nación del sudeste asiático se encuentra emplazada sobre el denominado Anillo de Fuego del Pacífico, una franja de alta actividad tectónica y volcánica. Esta ubicación geográfica expone al archipiélago a eventos de gran magnitud, como el tsunami de Sumatra en 2004 o el terremoto de Palu en 2018.
