El futbolista portugués Cristiano Ronaldo y la modelo argentina Georgina Rodríguez se casaron este martes en una ceremonia civil en Cascais, Portugal, según confirmó la pareja a través de sus redes sociales.
El futbolista portugués Cristiano Ronaldo, de 41 años, y la modelo argentina Georgina Rodríguez, de 32, contrajeron matrimonio este martes en una ceremonia civil celebrada en la localidad portuguesa de Cascais, según informó la pareja en un comunicado difundido a través de sus redes sociales.
La confirmación se realizó mediante una publicación en la que se observan las manos de ambos con alianzas de oro y las iniciales de sus nombres unidas por un corazón. La ceremonia fue estrictamente íntima y contó con la asistencia de los cinco hijos de la pareja: Alana Martina, Bella Esmeralda y los tres hijos mayores del futbolista.
El enlace se produce un año después del anuncio del compromiso, que tuvo lugar el 11 de agosto de 2025. En esa fecha, Rodríguez publicó en su perfil de Instagram un mensaje con la frase “Sí, quiero. En esta y en todas mis vidas”, junto a una fotografía del anillo de compromiso, cuyo valor fue estimado por medios europeos en más de seis millones de euros.
La pareja mantuvo en reserva los detalles de la celebración durante los últimos doce meses. Rodríguez cuenta actualmente con más de 77 millones de seguidores en Instagram, y la publicación del anuncio del compromiso superó los 18 millones de “Me gusta”.
La relación entre Ronaldo y Rodríguez comenzó hace diez años en Madrid, cuando ella trabajaba como vendedora en una tienda de la firma Gucci. En una entrevista posterior, Rodríguez declaró: “Cuando lo vi por primera vez, sentí que se paró el tiempo. Nunca había visto un hombre tan lindo, tan atento”.
Durante una conferencia de prensa en la Copa del Mundo, Ronaldo se refirió al origen argentino de su esposa: “Mi mujer es argentina. Obviamente que tengo que tener cariño por los argentinos”.
Georgina Rodríguez nació en Buenos Aires el 27 de enero de 1994, hija del argentino Jorge Rodríguez y la española Ana María Hernández. Su padre, que jugó en las categorías inferiores de Racing Club de Avellaneda, emigró a España en 1984. Entre 2003 y 2013 cumplió una condena de diez años en prisiones españolas por tráfico de drogas. Tras recuperar la libertad, regresó a Argentina, donde falleció en 2019 a los 70 años por secuelas de un infarto cerebral.
En declaraciones posteriores al fallecimiento de su padre, Rodríguez lo describió como “un hombre bueno e inteligente, capaz de hacerlo todo por su familia… Amaba el fútbol y el deporte”. También recordó que su padre solía decirles a ella y a su hermana Ivana: “Las campeonas no lloran”.
