La Unión Europea expresó su respaldo a España ante la crisis migratoria en Ceuta, donde al menos 67 personas murieron y se registró una entrada masiva de personas desde Marruecos.
La Unión Europea expresó este sábado su respaldo a España frente a la crisis migratoria registrada en Ceuta, donde una entrada masiva de personas procedentes de Marruecos dejó al menos 67 muertos y obligó a reforzar los controles fronterizos.
El comisario europeo de Asuntos de Interior y Migración, Magnus Brunner, aseguró que España cuenta con el apoyo del bloque comunitario y destacó la necesidad de una respuesta conjunta para proteger las fronteras exteriores de la UE.
Brunner sostuvo que Europa debe actuar de manera “decidida, rápida y unida” y apeló a la solidaridad entre los Estados miembros ante la situación que generó preocupación en diferentes gobiernos europeos.
Las declaraciones se conocieron después de la convocatoria de una reunión extraordinaria de ministros del Interior de la Unión Europea, en la que se analizará la situación y las posibles medidas comunitarias frente a la crisis.
Una entrada sin precedentes desde Marruecos
La emergencia comenzó entre el jueves y el viernes, cuando decenas de miles de personas intentaron ingresar a Ceuta desde Marruecos, muchas de ellas bordeando por mar las barreras fronterizas.
Según datos difundidos este sábado, al menos 67 personas murieron ahogadas o aplastadas durante la entrada masiva, mientras que las autoridades españolas desplegaron fuerzas de seguridad y militares para controlar la situación.
La magnitud del movimiento fue excepcional. Las estimaciones oficiales sitúan en alrededor de 50.000 las personas que llegaron a Ceuta, aunque buena parte regresó posteriormente a Marruecos.
Durante la noche del viernes al sábado disminuyeron significativamente los cruces, aunque las autoridades españolas mantienen un amplio operativo ante la posibilidad de nuevos intentos.
España reforzó la frontera
Como parte de las medidas adoptadas, España comenzó a instalar una barrera flotante de unos 500 metros frente a las costas de Ceuta, destinada a dificultar los cruces irregulares por vía marítima.
El dispositivo permite además el patrullaje de embarcaciones de la Guardia Civil y se suma al refuerzo de efectivos desplegados en los sectores considerados más sensibles de la frontera.
Las autoridades españolas señalaron que las personas que ingresen irregularmente en Ceuta no podrán continuar hacia la España peninsular ni hacia otros países del espacio Schengen.
Brunner remarcó que la situación demuestra la importancia de mantener la cooperación entre España, la Unión Europea y Marruecos para gestionar los movimientos migratorios y reforzar la seguridad de las fronteras exteriores.
La crisis también reavivó el debate europeo sobre las políticas migratorias y la necesidad de una mayor coordinación entre los Estados miembros frente a episodios de presión excepcional en las fronteras comunitarias.
Ceuta, situada en el norte de África y fronteriza con Marruecos, constituye una de las principales fronteras terrestres entre la Unión Europea y el continente africano, por lo que desde hace años es escenario de intentos de ingreso irregular hacia territorio europeo.
