La administración estadounidense defendió la libertad de expresión de los futbolistas argentinos tras el despliegue de una pancarta alusiva a las Islas Malvinas durante el partido contra Inglaterra.
Washington. La Casa Blanca emitió un pronunciamiento en la antesala de la final de la Copa del Mundo 2026 y respaldó el derecho de los futbolistas de la selección argentina a expresarse libremente. La declaración se produjo luego de que el plantel albiceleste desplegara una pancarta con la leyenda “Las Malvinas son argentinas” al finalizar el partido de semifinales contra Inglaterra en Atlanta.
En conferencia de prensa, el director ejecutivo del grupo de trabajo para el Mundial 2026, Andrew Giuliani, afirmó que los jugadores tienen la capacidad y la oportunidad de realizar esas declaraciones dentro de los Estados Unidos de América. Giuliani fundamentó su postura en el respeto a los derechos consagrados en la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense y elogió el rendimiento de Lionel Messi y la remontada del equipo ante el seleccionado inglés.
La bandera fue arrojada desde la tribuna y colocada en el campo de juego por el mediocampista Giovani Lo Celso, acompañado por Nicolás Otamendi y el resto de sus compañeros. El gesto expuso el trasfondo histórico del encuentro, a pesar de los intentos previos del director técnico, Lionel Scaloni, por enmarcar el cruce estrictamente dentro del ámbito deportivo. El mensaje desafió las pautas de seguridad locales, ya que las autoridades de seguridad argentinas habían advertido previamente sobre la prohibición de ingresar elementos con consignas políticas.
La exhibición del emblema abrió el debate sobre posibles sanciones económicas por parte de la FIFA, cuyo código prohíbe las manifestaciones de naturaleza política.
