La obra «La ciudad que se sabe», escrita por el intendente de Villa Carlos Paz, Esteban Avilés, fue presentada en la reunión anual del cuerpo diplomático polaco en Varsovia. Los ejemplares fueron entregados a representantes consulares de Chile, Paraguay y Venezuela, en el marco de un intercambio cultural que fortalece el vínculo histórico entre la ciudad serrana y Polonia.
La literatura de Villa Carlos Paz cruzó el Atlántico y llegó a Varsovia, donde fue presentada ante el cuerpo diplomático de la República de Polonia la obra “La ciudad que se sabe”, escrita por el intendente Esteban Avilés.
La presentación se realizó durante la reunión general anual del cuerpo diplomático polaco y estuvo a cargo de Enrique Wojnacki, cónsul polaco en Córdoba, quien también destacó el libro “El Pantanillo de Ernesto Sábato”, del escritor y periodista Pedro Jorge Solans. Ambas obras fueron editadas por Corprens.
En ese marco, los ejemplares fueron entregados a Ana María Chamy Maggi, cónsul honoraria de la República de Polonia en Viña del Mar, Chile; Jorge Goldenberg, cónsul honorario de la República de Polonia en Asunción, Paraguay; y Sofía Kossowski, cónsul honoraria de la República de Polonia en Barquisimeto, Venezuela.
La entrega confirma el nuevo recorrido internacional de las obras, que ahora llegarán a distintos países de América Latina a través de representantes consulares de Polonia.
La presencia de “La ciudad que se sabe” en Varsovia suma un nuevo capítulo al vínculo histórico entre Villa Carlos Paz y la comunidad polaca. En la ciudad serrana vivió una importante colectividad de origen polaco, que dejó una fuerte huella en la identidad local.
Uno de los símbolos más importantes de ese lazo es Florian Czarnyszewicz, escritor emblemático de Polonia, cuyos restos descansan en el cementerio de Villa Carlos Paz. Su historia convierte a la ciudad en un punto de memoria para las letras polacas en Sudamérica.
El intercambio cultural se mantiene vigente también a través de la Feria Internacional del Libro de Villa Carlos Paz, donde cada año participan intelectuales y escritores polacos, consolidando un puente literario entre Córdoba y Europa central.
