El delantero cordobés Julián Álvarez afirmó que lo mejor para todas las partes es una transferencia. El club madrileño acusa al Barcelona de contactarlo de forma ilegal y considera presentar una denuncia formal.
El delantero cordobés Julián Álvarez declaró, tras la victoria de la Selección Argentina ante Austria en Dallas, que desea ser transferido del Atlético de Madrid. “Lo mejor para todos es una transferencia y quiero cumplir mi sueño”, afirmó el jugador, quien indicó que habló con honestidad con la dirigencia del club.
El Atlético de Madrid respondió con una postura firme. Desde el club calificaron al Barcelona como un “club tramposo” y lo acusaron de orquestar una estrategia de presión sobre el jugador para forzar su salida. La dirigencia, encabezada por Enrique Cerezo, evalúa presentar una denuncia formal ante la FIFA contra la entidad catalana por supuestos contactos ilegales mientras Álvarez tiene contrato vigente.
En el Atlético consideran que esta es una táctica recurrente del Barcelona, citando como precedentes los casos de Antoine Griezmann y Nico Williams. Según fuentes del club, existieron filtraciones interesadas y noticias falsas para desestabilizar al atacante.
La postura del Atlético de Madrid es inflexible: “O paga la cláusula de 500 millones o nada”. Esto cierra las puertas a cualquier negociación amistosa, especialmente con el Barcelona, cuyas ofertas estarían muy lejos de esa cifra. Se estima que los catalanes preparan una propuesta de 90 millones de euros más bonus, mientras que el Real Madrid ya vio rechazada una oferta previa de 150 millones.
La tensión se trasladó al plano institucional y digital. Tras el partido de Argentina, la cuenta oficial en inglés del Atlético de Madrid saludó a Nahuel Molina y Nicolás González por el triunfo, pero omitió mencionar a Julián Álvarez, quien también sumó minutos en el encuentro.
