El intendente de Cosquín, Raúl Cardinali, presentó un proyecto de ordenanza ante el Concejo Deliberante para retirar al municipio de la Comunidad Regional Punilla, derogando la normativa que lo vinculaba desde 2005.
Cosquín. El intendente de Cosquín, Raúl Cardinali, formalizó ante el Concejo Deliberante local el envío de un proyecto de ordenanza para retirar de manera definitiva al municipio de la Comunidad Regional Punilla, derogando el plexo normativo que vinculaba a la ciudad con el ente desde el año 2005.
La iniciativa legislativa tomó estado parlamentario formal y el bloque oficialista evalúa solicitar su debate y aprobación sobre tablas durante la sesión ordinaria de este jueves. En caso de no reunir las mayorías especiales requeridas, la ordenanza será derivada a las comisiones internas.
La ruptura institucional no tomó por sorpresa al arco político de Punilla. Desde la semana pasada, luego de que el jefe comunal de Mayú Sumaj, Fabián Flores, resultara electo presidente del organismo, arreciaban las versiones sobre el apartamiento de Cosquín. Cardinali pretendía disputar la conducción del bloque regional, pero al consolidarse el aval del PJ departamental —motorizado por el exsenador Carlos Caserio— en favor de Flores, el mandatario coscoíno decidió vaciar la asamblea no asistiendo al cónclave de autoridades.
Fuentes del justicialismo cordobés interpretaron dicha ausencia como la asunción de una derrota numérica anticipada, señalando que el intendente no logró consolidar los respaldos necesarios entre sus pares peronistas ni capitalizar votos del radicalismo, careciendo asimismo de un aval explícito por parte del Gobierno provincial. No obstante, desde el entorno directo del intendente esgrimen que su postulación buscaba generar cambios profundos en el funcionamiento del ente y que, ante la imposibilidad de reformas, la salida institucional constituye el camino más coherente.
El proyecto elevado al Concejo argumenta que, a casi dos décadas de la integración, el balance de costo-beneficio demuestra que el estamento suprarregional no reporta avances ni políticas públicas concretas para los ciudadanos de Cosquín. Asimismo, la fundamentación arremete contra la afectación de los recursos económicos locales, explicitando que el municipio sufre una detracción mensual automática de sus fondos a través de la coparticipación provincial para el sostenimiento burocrático de la Comunidad Regional. «Resulta oportuno y conveniente recuperar esos dineros públicos de los coscoínos para destinarlos al mejoramiento real y concreto de las prestaciones y servicios municipales locales», reza el texto impulsado por el Departamento Ejecutivo.
La estrategia de Cardinali contempla un rediseño de las alianzas territoriales por fuera de la estructura oficial. Dirigentes de su confianza admitieron el inicio de conversaciones formales con municipios y comunas que ya se desvincularon del ente o sostienen fuertes críticas a su representatividad. En ese esquema, se destacan las líneas de diálogo abiertas con el intendente de Tanti, Emiliano Paredes —cuyo municipio abandonó la Comunidad Regional tiempo atrás—, así como con jefes comunales de la Unión Cívica Radical que cuestionan los criterios de distribución de fondos.
