Un tiroteo entre manifestantes y policías en Bajo Pueyrredón dejó dos efectivos heridos. El ministro Juan Pablo Quinteros llamó a la tranquilidad mientras continúa la investigación por la muerte de Tomás Orihuela.
La tarde de este jueves, un nuevo episodio de violencia sacudió el barrio Bajo Pueyrredón de la ciudad de Córdoba. Un grupo de manifestantes cortó la ruta 19 cerca de las 16 horas, lo que derivó en un operativo policial con presencia de Unidades Especiales y del ETER. El enfrentamiento terminó con dos uniformados baleados.
Los agentes heridos fueron trasladados al Hospital de Urgencias. Se trata del sargento Raúl Rosales, quien recibió un disparo de los manifestantes, y un sargento de la división canes, alcanzado por una bala policial. Ambos se encuentran fuera de peligro y continúan su tratamiento en el Policlínico Policial.
El ministro de Seguridad de la provincia, Juan Pablo Quinteros, se refirió al hecho en declaraciones a Canal 10: «Seguimos con tensión en el lugar, por eso les pido a la gente del barrio que tranquilicen los ánimos. Estos hechos de violencia van a generar más violencia y nosotros lo que tenemos que lograr es apaciguar; con la Policía de Córdoba vamos a devolver el orden público».
Quinteros informó que en los últimos tres días se acumulan más de seis detenciones y señaló que «desde el barrio están disparando con armas de fuego», justificando así el corte de tránsito en la zona.
Por su parte, la familia de Tomás Orihuela, el joven de 19 años fallecido el martes, negó su participación en el corte de ruta y en el posterior tiroteo. «Terminamos de velar a Tomás, nos bañamos y nos fuimos todos al estudio de la abogada por lo que se está investigando de mi hermano. No somos nosotros», afirmó una de sus hermanas.
La investigación por la muerte de Tomás Orihuela está a cargo del fiscal Andrés Godoy, con cinco policías en situación pasiva bajo la lupa judicial.
