El delantero argentino marcó dos goles en su regreso tras una lesión, consolidando su posición como máximo goleador del torneo y ayudando a su equipo a mantener el liderato.
El regreso de Lautaro Martínez a la actividad oficial fue inmediato. El atacante argentino necesitó menos de un minuto en el campo para marcar su primer gol tras superar una lesión en el sóleo izquierdo que lo mantuvo fuera de las canchas durante 46 días. Fue titular en el triunfo 5-2 del Inter de Milán frente a la Roma, correspondiente a la fecha 31 de la Serie A.
En 57 minutos de juego, Martínez firmó un doblete que resultó determinante para cortar una racha de cuatro partidos sin victorias y consolidar al equipo en la cima del campeonato. Con estos dos tantos, el atacante llegó a 172 goles con el conjunto italiano y se ubicó como el tercer máximo anotador histórico de la institución, superando a Roberto Boninsegna. Por delante permanecen Alessandro Altobelli y Giuseppe Meazza.
El primer gol se produjo tras una acción por el sector derecho encabezada por Marcus Thuram, que derivó en una definición a corta distancia. El segundo llegó en el inicio del complemento, luego de una jugada colectiva en la que también intervino Denzel Dumfries, con una resolución técnica ante el arquero rival.
El resultado permitió al Inter ampliar su ventaja en la tabla sobre el AC Milan a falta de siete fechas para el cierre del torneo. En lo individual, Martínez sostiene su condición de máximo goleador de la competencia, con 16 anotaciones en 26 presentaciones.
En paralelo, el delantero continúa bajo evaluación del cuerpo técnico de la selección argentina, encabezado por Lionel Scaloni, de cara a la próxima competencia internacional. Tras perderse la última convocatoria por cuestiones físicas, su objetivo inmediato es recuperar continuidad y disputar un lugar en la formación titular.
El próximo compromiso del Inter será como visitante frente al Como, equipo que cuenta con los argentinos Nicolás Paz y Máximo Perrone. En ese contexto, el conjunto de Milán buscará sostener su rendimiento en la etapa decisiva de la temporada.
