Una operación comercial de gran envergadura en el sector supermercadista cordobés tendrá un impacto directo en el empleo. La adquisición de doce sucursales del Grupo Libertad por parte de la cadena patagónica La Anónima, anunciada recientemente, conlleva la reestructuración de la fuerza laboral y la salida de alrededor de 100 empleados administrativos de la provincia.
El detalle de la transacción y su impacto laboral
La operación implica el traspaso de establecimientos ubicados en nueve provincias, incluyendo cuatro hipermercados en la ciudad de Córdoba: Rodríguez del Busto, General Paz, Paseo Rivera y avenida Sabattini. Para la mayoría de los empleados de salón y cajas, aproximadamente 1.670 personas, la noticia es positiva, ya que serán incorporados por La Anónima con reconocimiento de su antigüedad y manteniendo sus condiciones salariales.
El lado negativo: la sede administrativa cordobesa
El panorama es radicalmente distinto para el personal que desempeña funciones administrativas en la sede central de Córdoba. Trabajadores de áreas como compras, liquidación de sueldos y gestión de proveedores no formarán parte del nuevo esquema. La firma compradora ha informado que centralizará estas tareas en su estructura administrativa ya consolidada en Buenos Aires, desde donde gestiona su extensa red de más de 170 locales.
Un proceso en marcha con indemnización
De acuerdo con información obtenida por este medio, la empresa ya ha iniciado la comunicación formal de los despidos a los afectados. Se garantiza el pago de las indemnizaciones correspondientes, ajustadas a lo establecido por la legislación laboral vigente. El período de transición para completar este proceso y la reconfiguración operativa se ha fijado hasta el 31 de mayo.
Contexto nacional de ajuste en el sector
Esta movida no es un hecho aislado, sino que se enmarca en una estrategia más amplia del Grupo Calleja, propietario de Libertad. Ante un escenario de rentabilidad decreciente en el rubro de supermercados, el conglomerado viene implementando un plan de ajuste desde hace meses. Durante el año pasado y lo que va del corriente, la compañía cerró su formato Fresh Market en la capital federal y ejecutó recortes de personal en otras provincias como San Juan y Misiones.
La operación marca, además, el retiro de un actor histórico de la distribución minorista en territorio cordobés, cediendo espacio a la expansión estratégica de una cadena con fuerte raigambre en el sur del país que busca consolidar su presencia en el centro del territorio nacional.
