«Nunca imaginé que mi propio hermano abusara sexualmente durante años de mi hija». Fueron las palabras de la madre de una joven durante el juicio celebrado en la Audiencia Provincial de Madrid contra un hombre acusado de abusar sexualmente de su sobrina durante seis años, cuando la niña era menor de edad (tenía entre diez y dieciséis).
El acusado y tío de la víctima «sacaba de la cama» a su sobrina «mientras dormía con mi abuela, me llevaba a su habitación y tras cerrar con llave, abusaba sexualmente de mí«, según relató la joven durante el juicio.
La víctima se quedaba a dormir en casa de su abuela materna, porque tanto sus padres como su hermano «viajaban semanalmente por motivos laborales», según ha podido conocer el canal de investigación y sucesos de Prensa Ibérica.
Diez años
Los abusos sexuales «comenzaron a los diez años y no cesaron hasta los dieciséis» cuando el acusado «empezó una relación sentimental con otra persona», según testificó la madre de la víctima y hermana del presunto agresor ante el tribunal.
La niña, con tan solo 10 años cuando comenzaron las agresiones, «dormía junto a su abuela todas las noches». Era en ese momento cuando su tío «entraba en la habitación (mientras ambos dormían), cogía a la niña y la llevaba a su cuarto”, según detalló la víctima en su declaración durante el juicio. Una vez allí, «cerraba con llave y comenzaba a abusar sexualmente de mí. Yo solo deseaba que acabase lo antes posible para volver a la cama con mi abuela», relató la joven.
Medicación para dormir
La abuela tomaba medicación para dormir, lo que provocaba que «no se diera cuenta» de que todas las noches que dormían juntos «su hijo abusara sexualmente de su propia nieta», según el padre de la joven.
«Cuando estábamos en su habitación cerraba con llave y me desnudaba. Después, me obligaba a masturbarle», según testificó la víctima.
«Traté de autolesionarme»
La joven no dijo nada a sus padres «por miedo a no ser entendida» hasta los veintiún años, cuando «gracias a una amiga decidió contarlo todo» y denunciar a su tío. Tras conocer los hechos, la familia decidió «cortar relación total y no verle nunca más», según el padre de la joven.
La acusación particular pide catorce años por un delito de agresión sexual continuada. Existe el riesgo de que sea absuelto porque como admite la fiscalía los hechos podrían haber prescrito.
