Pocas flores logran igualar la elegancia, delicadeza y belleza de las dalias. Esta planta herbácea perenne se destaca no solo por su gran valor ornamental, sino también por ser una de las especies más coloridas y sencillas de cultivar, ideal para llenar de vida jardines, balcones y terrazas durante el otoño.
Originaria de México, la Dahlia —su nombre científico— ha sido históricamente una de las flores más apreciadas en el mundo de la jardinería. Si bien su auge comercial se da en verano, cuando florerías y viveros incrementan notablemente sus ventas, su floración se extiende hasta finales del otoño, convirtiéndola en una opción perfecta para prolongar el color en los espacios verdes.
Variedad de colores y tipos de dalias
Las dalias sorprenden por su amplia paleta de colores, que incluye tonos rosados, violetas, blancos, amarillos, naranjas e incluso combinaciones bicolores. Pero su atractivo no se limita solo a los colores: esta planta cuenta con una enorme diversidad botánica, con más de 2.000 variedades registradas.
Entre las más populares se destacan:
- Dahlia cactus, con pétalos finos y puntiagudos
- Dahlia decorativa, de flores grandes y vistosas
- Dahlia pom-pom, compacta y perfectamente redondeada
Gracias a esta diversidad, es posible encontrar dalias para todos los gustos y espacios.
Tamaño y formas de cultivo
Las dalias pueden cultivarse tanto en interiores como en exteriores. Algunas variedades alcanzan hasta un metro de altura, aunque las más elegidas —especialmente para macetas— miden entre 30 y 40 centímetros.
Todas las variantes pueden plantarse:
- En macetas, ideales para balcones y patios
- Directamente en el suelo del jardín, donde se desarrollan con mayor vigor
Esta versatilidad es uno de los grandes encantos de la dalia.
Cómo cuidar una dalia
Luz
Necesita abundante luz solar para crecer y florecer de manera saludable. Lo ideal es que reciba varias horas de sol directo al día.
Ubicación
En interiores: colocarla cerca de una ventana o en un ambiente muy luminoso. Si la luz es demasiado intensa, conviene optar por semisombra o luz filtrada.
En exteriores: elegir un lugar protegido de los vientos fuertes, ya que pueden dañar tallos y flores.
Temperatura
Prefiere climas templados, pero es una planta resistente. Puede tolerar tanto el calor como el frío, llegando a soportar heladas leves de hasta -5 °C.
Riego
El riego debe ser frecuente y abundante en épocas de altas temperaturas. Es fundamental regar directamente sobre la tierra y evitar mojar hojas y flores, para prevenir hongos y exceso de humedad.
Sustrato
Debe ser fértil, suelto y con excelente drenaje, rico en nutrientes para favorecer una floración abundante.
Fertilizante
Se recomienda el uso de fertilizantes orgánicos, como humus de lombriz o compost, que mejoran la calidad del suelo y fortalecen la planta de manera natural.
Duración de la floración
La dalia florece durante todo el verano y puede mantenerse hasta bien entrado el otoño. Comienza a dar flores aproximadamente ocho semanas después de la siembra.
Si se cortan, las flores duran entre cinco y siete días, lo que las hace ideales también para arreglos florales.
