Carlos Bertomeu, el presidente de Iryo, la compañía propietaria del tren que ha descarrilado este lunes en Adamuz (Córdoba) provocando al menos 39 víctimas mortales y más de un centenar de heridos, ha expresado este lunes a los medios de comunicación su «profunda tristeza» por el siniestro. Visiblemente afectado por la gravedad de los acontecimientos, Bertomeu ha atendido a los medios para explicar el papel de la compañía en la operación desplegada tras el accidente, que es el tercero más grave de la historia de la alta velocidad en España.
«Quiero expresar mi más profundo agradecimiento a toda la gente que se ha puesto a ello: al personal de emergencias, a los bomberos, al Ayuntamiento de Adamuz, al Ayuntamiento de Córdoba, a toda la gente de Adif… Hay mucha gente, este tipo de hechos sacan, además de una profunda tristeza, solidaridad. Siento profunda tristeza», ha afirmado Bertomeu. Respecto a la cifra de fallecidos, que se espera que por desgracia aumente en las próximas horas en tanto que las autoridades sanitarias continúan sus labores, Bertomeu ha afirmado que es «horrenda«, confirmando que la labor de actualizarla recae sobre el Ministerio de Transportes, que se encuentra en contactos con las autoridades sanitarias.
«Nosotros hemos puesto a disposición de las autoridades y de los familiares de las víctimas todo lo que tenemos en la compañía. Hemos hecho un centro de atención psicológica para quien lo necesite, incluso los ilesos y los tripulantes de la compañía, tanto en esta plaza (Adamuz) como en Córdoba», ha afirmado Bertomeu, añadiendo que Iryo ha dispuesto «todos los autobuses que hemos podido encontrar para transportar a los ilesos, con un trabajo muy intenso».
Un siniestro extraño
En cuanto a las características del accidente, Bertomeu ha afirmado que se trata de un siniestro «extraño». «En una recta, y por el vagón ocho, no por delante… es un accidente extraño, y hay que ponerse a disposición de la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes, sobre todo y como primer fin, para llegar a determinar la causa. «Esto, al menos, tiene que servir para que este episodio, por las causas que delimiten y esclarezcan, no ocurra nunca más«, ha constatado Bertomeu.
Un tren que había superado todos los exámenes
Por otra parte, Bertomeu ha rechazado un posible pronunciamiento de Iryo acerca de la posible causa del accidente. «No tengo criterio, están los expertos para eso» ha confirmado. «Todo el mundo ha estado trabajando, están trabajando todavía en intentar recuperar paliar el inmenso dolor», ha declarado Bertomeu. Respecto a las características del tren siniestrado, Bertomeu se ha mostrado claro. «No llega a tres años desde que lo compramos, cuenta con ultimísima tecnología y ha cumplido la totalidad de su plan de revisiones y mantenimiento programado, el último muy recientemente», ha reflexionado.
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