Investigan si las larvas de mosca puedan ayudar a reciclar la basura de Córdoba

Compartir

Investigadores del CONICET en Córdoba trabajan sobre un proyecto innovador de alto impacto ambiental: el uso de larvas de la mosca soldado negra para reciclar residuos orgánicos provenientes de restaurantes, industrias alimentarias y la bioagroindustria. «El objetivo es transformar un problema ambiental creciente en una oportunidad productiva y sostenible»; indicó el doctor Agustín Luna.

«La mosca soldado negra (Hermetia illucens) posee una capacidad extraordinaria para degradar prácticamente todo tipo de residuo orgánico, desde restos de alimentos hasta subproductos agroindustriales. Sus larvas consumen grandes volúmenes de materia orgánica en muy poco tiempo, reduciendo significativamente el volumen de residuos que hoy terminan en basurales o rellenos sanitarios»; agregó el investigador.

En el mismo sentido, el director de Vinculación de Ciencia y Tecnología de la Provincia, Emilio Iosa indicó: «Estamos acá porque este proceso genera dos productos de alto valor para la provincia. Por un lado, las larvas se convierten en una fuente de proteína de excelente calidad, apta para la elaboración de alimentos balanceados destinados a animales de granja, peces y mascotas. Por otro, el residuo final del proceso, conocido como frass, puede utilizarse como enmienda orgánica o fertilizante, cerrando el ciclo de la economía circular».

«Estamos trabajando sobre una solución concreta para uno de los grandes desafíos urbanos y productivos: qué hacer con los residuos orgánicos de la ciudad»; señaló Luna, director del equipo científico. «En Córdoba, este tipo de residuos representa un alto porcentaje de la basura diaria, especialmente en zonas con fuerte actividad gastronómica y agroindustrial»; argumentó.

Además del impacto ambiental, la investigación abre la puerta a nuevos modelos productivos basados en la bioeconomía. El uso de insectos para la generación de proteínas aparece como una alternativa sustentable frente a sistemas tradicionales, que demandan grandes cantidades de agua, energía y suelo. «El proyecto también contempla la posibilidad de escalar la tecnología, articulando con municipios, empresas y emprendimientos privados, lo que permitiría reducir costos de gestión de residuos y generar empleo verde. En un contexto global marcado por la crisis climática y la necesidad de transformar los sistemas de producción y consumo, la investigación cordobesa sobre la mosca soldado negra se posiciona como un ejemplo concreto de cómo la ciencia puede aportar soluciones innovadoras, sostenibles y con impacto real en el territorio. Estas investigaciones pueden formar parte del programa Cyter (Ciencia y Tecnología para economías regionales)»; expresó Iosa.

Noticias Relacionadas