China, Irán y Corea del Norte condenaron el ataque a Venezuela

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La captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y de su esposa tras un ataque militar de Estados Unidos generó un amplio repudio internacional. Este domingo se sumaron China, Irán y Corea del Norte, que condenaron el bombardeo y acusaron a la administración de Donald Trump de incurrir en “terrorismo internacional”.

Desde Corea del Norte, el gobierno de Kim Jong-un denunció la detención del mandatario venezolano como una “grave violación de la soberanía”. Según informó la agencia estatal KCNA, el Ministerio de Relaciones Exteriores norcoreano calificó el accionar de Washington como “el acto hegemónico más grave” y sostuvo que el episodio confirma “la naturaleza deshonesta y brutal de Estados Unidos”.

China, en tanto, instó al gobierno norteamericano a “liberar inmediatamente” a Nicolás Maduro y a su esposa, además de garantizar su seguridad personal. En un comunicado oficial, el Ministerio de Relaciones Exteriores chino afirmó que la operación constituye una “clara violación del derecho internacional” y pidió el cese de cualquier intento de derrocamiento del gobierno venezolano.

Irán también se sumó a los cuestionamientos y consideró la acción estadounidense como un “claro ataque a la soberanía” y a la voluntad nacional de Venezuela. El canciller iraní, Abbas Araghchi, condenó la “agresión militar” y el “secuestro del legítimo presidente venezolano”, al que calificó como un ejemplo de “terrorismo de Estado”. Además, mantuvo una conversación telefónica con su par venezolano, Yván Gil, quien agradeció el respaldo y aseguró que el país está decidido a defender su autodeterminación.

Las reacciones se extendieron a otros líderes y organismos internacionales. El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que la operación estadounidense sienta un “precedente peligroso” y expresó su preocupación ante la posibilidad de que no se haya respetado el derecho internacional. También llamó a entablar un diálogo inclusivo y a preservar los derechos humanos.

Desde Europa, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, expresó su apoyo al pueblo venezolano y reclamó una transición pacífica y democrática. El canciller francés, Jean-Noël Barrot, sostuvo que “ninguna solución política duradera puede ser impuesta desde el exterior”, mientras que Marine Le Pen también condenó la intervención y afirmó que “la soberanía de los Estados nunca es negociable”.

En el Reino Unido, el primer ministro Keir Starmer coincidió en la necesidad de respetar el derecho internacional y señaló que antes de adoptar una postura definitiva es necesario “establecer los hechos”.

Agencias ANSA y AFP

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