La Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española lanzaron la primera entrega nativa digital del Diccionario de la lengua española, que incorpora términos tecnológicos, sociales y regionalismos.
La Real Academia Española (RAE) y la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) presentaron oficialmente la 24.ª edición del Diccionario de la lengua española (DLE). La obra, que marca un hito al consolidarse como la primera entrega nativa digital de la institución, incorpora cerca de 5.000 novedades entre nuevos términos, enmiendas y acepciones.
Durante el acto de presentación encabezado por el director de la RAE, Santiago Muñoz Machado, se remarcó que esta edición representa «el cenit» de una tradición de diccionarios iniciada en 1780 y sienta las bases para las obras del futuro, gracias al desarrollo tecnológico que permite vincular la plataforma digital con abundante información visual y de contexto.
La actualización refleja con fuerza la impronta del lenguaje digital, la tecnología, las tendencias sociales y la diversidad del español panhispánico, incluyendo aportes trabajados junto a las 23 academias de la lengua que integran la ASALE.
Entre los cambios estructurales sobresale la ampliación sistematizada de áreas como la botánica y la zoología, así como la incorporación directa de apartados enriquecidos con sinónimos, antónimos y etimologías revisadas. Asimismo, las palabras con moción de género ahora presentan la forma femenina desarrollada.
Sin recurrir a punteos, la nómina de incorporaciones abarca diversos campos del saber y de la vida cotidiana.
En el plano de la tecnología, las redes sociales y la cultura digital se suman los términos influencer, IA (Inteligencia Artificial), metaverso, pódcast (o podcast), código QR, multijugador, bit cuántico (y cúbit), app, autocitar y docuserie.
En los debates sociales, la salud y la psicología destacan voces como gordofobia, edadista, ecoansiedad, trans, performativa, racializar, antiedad, cardiosaludable, basuraleza, apropiacionismo, sarcopenia, tricología y la expresión complejo de Peter Pan.
En la gastronomía y la alimentación se integran términos como AOVE (aceite de oliva virgen extra), burrata, baklava, arroz basmati, roibos, gelificar y ultraprocesado.
En el lenguaje de la actualidad, la economía y la seguridad figuran narcolancha, macrogranja, marca blanca, turistificación, hantavirus, petricor, incompletitud, estilema, kitesurf, además de las locuciones opa hostil, fundido en negro, ruido blanco, techo de cristal, tormenta perfecta y versión original.
En el terreno del español de América y modismos regionales se incorporan el argentinismo chepibe, junto con bicisenda (utilizado en Argentina, Paraguay y Uruguay), asere (Cuba), chivito (Uruguay), cocotaxi (Cuba), corillo y cangrimán (Puerto Rico), motoconcho y medalaganario (República Dominicana), acitronar (México), amartelo (Bolivia), bolaterapia (Paraguay), nenequear (Honduras), hispanounidense (Estados Unidos) y pelucar (Guinea Ecuatorial).
