Con el 90% del escrutinio, el candidato del PT alcanza el 51,3% de los votos válidos frente al 48,7% del candidato del PL. La votación fue extendida hasta las 19 horas por decisión del Tribunal Superior Electoral.
Con el 90% de las mesas escrutadas, el candidato del Partido de los Trabajadores (PT), Lula da Silva, registra el 51,3% de los votos válidos, mientras que Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), obtiene el 48,7%, según los datos oficiales del Tribunal Superior Electoral (TSE).
El escrutinio comenzó con una ventaja inicial para Flávio Bolsonaro, quien con el 13,65% de las mesas escrutadas alcanzaba el 50,01% frente al 49,99% de Lula. Esa diferencia se mantuvo hasta el 46% del conteo, cuando el candidato del PL obtenía el 50,03% y Lula el 49,97%. A partir del 48% de las mesas escrutadas, Lula pasó al frente con el 50,05% contra el 49,95%, y consolidó su posición con el avance del recuento.
El ministro Cristiano Zanin, del Tribunal Supremo Federal (STF) y del Tribunal Superior Electoral (TSE), dispuso cerca de las 17 horas la extensión del horario de votación hasta las 19 horas en todo el territorio nacional. La medida fue adoptada tras pedidos de ambos candidatos. El PT solicitó la prórroga en el estado de Bahía debido a la reducción del servicio de transporte público, mientras que Flávio Bolsonaro la requirió por las lluvias en el sur del país.
La decisión generó confusión en algunos colegios electorales, donde votantes encontraron escuelas cerradas pasadas las 17 horas y se reportaron dificultades para los inspectores encargados de retirar las urnas. El TSE informó que muchas mesas electrónicas ya habían sido cerradas, lo que presentó dificultades técnicas para volver a habilitarlas.
En Salvador, capital de Bahía, un juez electoral ordenó la detención del secretario de Movilidad municipal luego de que al menos 75 micros públicos fueran impedidos de salir de las cocheras. El alcalde Bruno Reis, aliado de Flávio Bolsonaro, atribuyó la medida a sindicalistas que habrían colocado material del PT en los vehículos. El PT denunció formalmente ante el TSE la salida de la flota de ómnibus en varias ciudades, especialmente en Salvador y en el estado de São Paulo, donde Lula afirmó que fue retirado de servicio alrededor del 20% de la flota.
Lula da Silva, tras emitir su voto en São Paulo, declaró: «Nadie puede dejar de votar porque algún empresario sinvergüenza o algún alcalde de mala calaña, bandido, intentó impedir que el pueblo votara». Por su parte, Flávio Bolsonaro, luego de votar, afirmó: «Hicimos una campaña limpia, llegó la hora del cambio en Brasil» y agregó: «Brasil no aguanta cuatro años más de la manera en que está. La vida de todo el mundo empeoró».
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al salir de la Casa Blanca, se negó a respaldar a ningún candidato: «No quiero entrar en ese tema», dijo a periodistas, y añadió que su administración sigue de cerca la contienda: «Estamos atentos».
Un tribunal federal en el estado de Pará ordenó al Gobierno federal garantizar transporte gratuito por río, tierra o aire, así como alimentos, intérpretes y señalización en lenguas indígenas en los centros de votación, tras una solicitud de fiscales federales.
Más de 158 millones de brasileños estaban habilitados para votar en el balotaje presidencial. Las encuestas previas indicaban un empate técnico. Los primeros resultados oficiales se difundieron poco después del cierre de las urnas y se estima que alrededor de las 21 horas se completaría el escrutinio total.
En el exterior, Lula da Silva ganó en todos los países europeos excepto Grecia, donde Flávio Bolsonaro obtuvo 311 votos frente a 255. En Francia, Lula reunió 10.676 votos (83%) contra 2.039 (17%) de Bolsonaro. En Irlanda, el PT alcanzó 7.194 votos (80,2%) frente a 1.776 (19,8%).
Eduardo Bolsonaro, hermano del candidato del PL, saludó a seguidores en un colegio electoral de Miami y declaró que Brasil necesita «libertad». Asimismo, dirigió un mensaje contra el juez del STF Alexandre de Moraes: «Moraes me prohíbe volver a Brasil».
El jefe de la misión electoral de la Organización de los Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, declaró que los observadores en 21 estados y el Distrito Federal constataron que «la votación se desarrolló pacíficamente y con condiciones de seguridad adecuadas» y que «no se registraron problemas» en las primeras horas del proceso.
