El futbolista argentino Lionel Messi llegó este jueves a Oviedo para recibir el Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2026. Antes de la ceremonia presidida por los Reyes de España, participó en un encuentro con niños y adolescentes en el Palacio de los Deportes, que agotó sus entradas en 15 minutos.
El futbolista argentino Lionel Messi llegó este jueves a Oviedo para recibir el Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2026. La ceremonia de entrega, presidida por los Reyes de España, se celebrará este viernes. Antes del acto central, Messi participó en un encuentro con niños y adolescentes en el Palacio de los Deportes, que agotó sus entradas en 15 minutos.
El evento forma parte del programa educativo «Toma la palabra». Las entradas, gratuitas, se distribuyeron a través de la plataforma oficial de la Fundación Princesa de Asturias desde el domingo pasado a las 10. A esa hora se formó una cola virtual y se agotaron en 15 minutos.
Messi arribó al Hotel Reconquista pasadas las 13 y se acercó a los admiradores que lo esperaban en las calles céntricas con camisetas argentinas y del Barcelona. Luego se trasladó al Palacio de los Deportes, con capacidad para 6000 personas.
«Antes que nada quiero agradecer todo el cariño. Hacía mucho tiempo que no venía por España y poder llegar y recibir este cariño otra vez es una felicidad enorme y un privilegio. Esperemos que este ratito que tenemos lo podamos disfrutar y pasarla bien», dijo Messi ante una ovación, según consignó la agencia de noticias.
En el escenario, donde se improvisó un living, Messi recibió a Santi Cazorla, exjugador del Oviedo, y a Nacho Cases, del Sporting de Gijón. «Hay muchos chicos a los que los padres les exigen mucho y les meten una presión enorme», dijo Messi, quien recordó a su padre Jorge Messi, recientemente fallecido.
«Llegué a un equipo de Primera lleno de estrellas cuando tenía 17 años. Era un equipo maravilloso, con gente como Ronaldinho, Xavi y Puyol. Había que olvidarse de todo e hice lo que hacía desde que era chiquito, jugar con ganas. Era parte de ellos y disfruté», sostuvo. «Esfuerzo, trabajo y solidaridad por el compañero», agregó.
Messi lució un traje claro y zapatillas blancas. «En la derrota se aprende mucho. Se pierde mucho más de lo que se gana. No hay que acostumbrarse a perder, pero hay que saber seguir», afirmó. A diferencia de los demás ganadores del premio, no brindó una conferencia de prensa.
Cuando aceptó el premio en junio pasado, expresó: «Ojalá mi historia les sirva a muchos niños y niñas para seguir soñando, con trabajo y amor por el deporte, y sabiendo que lo más importante es tratar de ser buena persona y respetar los valores que el deporte nos enseña».
Una de las preguntas que recibió de los niños que subieron al escenario fue si jugaba al fútbol sin pensar en ganar: «Sí, con mis hijos juego todo el tiempo, sin ningún tipo de responsabilidad», respondió.
El galardón está dotado con una recompensa de 50 mil euros y una escultura de Joan Miró. El jurado distinguió a Messi por su «deslumbrante talento» y «su excepcional trayectoria deportiva», así como por su «formidable y continuada labor solidaria para promover el acceso a la educación y el cuidado de la salud de los niños más desfavorecidos».
El encuentro culminó a las 18.30, según lo anunciado por los organizadores. Messi partió junto a Antonella Roccuzzo rumbo al hotel para cambiarse y prepararse para la cena con los Reyes.
