El director de la Editorial de la Universidad Nacional de Córdoba describe criterios de selección, límites de la intervención editorial y la responsabilidad de circular conocimiento más allá del mercado.
En la segunda entrega de la serie El arte de editar, Marcelo Bernal, director de la Editorial de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), respondió doce preguntas sobre el trabajo editorial en el ámbito universitario. La entrevista abordó la selección de obras, la relación con los autores, los límites de la corrección y la circulación del conocimiento.
Selección de obras y criterios editoriales
Bernal afirmó que en la Editorial de la UNC «lo primero que buscamos es que haya un aporte al conocimiento, a una disciplina, a una discusión, a una mirada sobre un problema». Señaló que ese criterio se articula con un proyecto editorial y con la responsabilidad de una universidad pública de producir y hacer circular conocimiento.
Consultado sobre el gusto editorial, sostuvo que «existe y tiene mucho que ver con la experiencia, con las lecturas, con la intuición», pero que en una editorial universitaria «no puede ser solamente personal». Agregó que «no estamos pensando los libros solamente desde los criterios del mercado».
Límites de la intervención
Respecto de la corrección, Bernal declaró: «Un editor tiene que corregir aquello que dificulta la lectura, que genera confusión o que afecta la claridad y la coherencia del texto. Pero también tiene que saber qué no tocar». Definió el límite en «no terminar escribiendo otro libro» y diferenció el trabajo según se trate de investigación, ensayo, texto literario o material de divulgación.
Sobre la relación con los autores, indicó que el editor puede hacer sugerencias y discutir decisiones, pero «no debe cruzar la línea de dejar de editar para empezar a escribir por el autor». Añadió que también puede defender una decisión del autor frente a otras instancias.
Publicación y circulación
Bernal sostuvo que una editorial universitaria publica libros que considera necesarios, aunque «eso no significa que no importe que sean libros que interesen y que encuentren lectores». Explicó que «necesario» puede implicar un aporte al conocimiento, la apertura de una discusión o la circulación de un saber.
En cuanto al público, mencionó que las ventas, las redes sociales y las plataformas digitales aportan información, pero «no puede definir por sí sola qué publica una editorial universitaria». La decisión de publicar, dijo, también considera el aporte de la obra, su calidad y su sentido dentro del proyecto editorial.
Respecto de la responsabilidad institucional, señaló que la Editorial UNC tiene una convocatoria abierta anual y que cada propuesta es analizada por el equipo de editores. «Eso hace que la selección no dependa del gusto de una sola persona», afirmó.
Herramientas y formación
Consultado sobre el uso de nuevas tecnologías, Bernal manifestó que herramientas como la inteligencia artificial pueden agilizar procesos, pero que «editar es leer un texto en profundidad, entender qué está buscando hacer el autor, reconocer qué necesita ser trabajado y también saber qué conviene no tocar». Concluyó que «la herramienta puede asistir al editor; la decisión sigue siendo nuestra».
Para quienes se inician en el oficio, recomendó «leer mucho, preguntar, no tener miedo de equivocarse y aprender de quienes tienen más experiencia». Y agregó que el criterio «se va construyendo con cada libro».
Sobre el entrevistado
Marcelo Bernal es director de la Editorial de la Universidad Nacional de Córdoba y secretario académico de la Facultad de Derecho de la UNC. Es docente de grado y posgrado e investigador.
