El seleccionado neozelandés de rugby superó a Australia por 50-19 en Eden Park, en Auckland, y aseguró la retención de la Copa Bledisloe por vigesimocuarto año consecutivo. El equipo local mantiene un invicto de 54 partidos en ese estadio desde 1994.
El seleccionado de rugby de Nueva Zelanda venció 50-19 a Australia en el estadio Eden Park, en Auckland, y retuvo la Copa Bledisloe por vigesimocuarto año consecutivo. Con este resultado, el equipo local extendió a 54 partidos su invicto en ese estadio, donde no pierde desde 1994.
El partido correspondió a una nueva edición del torneo entre ambos seleccionados. Al descanso, Nueva Zelanda lideraba 17-14. En el segundo tiempo, el equipo local anotó cinco tries y amplió la diferencia.
El primer try del encuentro fue anotado por el zaguero australiano Tom Wright a los ocho minutos. La respuesta de Nueva Zelanda llegó con una conquista del ala Peter Lakai, tras una recuperación aérea de Jordie Barrett y una intervención del apertura Damian McKenzie. Luego, Tupou Vaa’i puso en ventaja al local. Antes del entretiempo, el capitán australiano Harry Wilson descontó tras una jugada de Ben Donaldson. La efectividad con el pie de McKenzie mantuvo la ventaja neozelandesa.
En el complemento, el medio scrum Cam Roigard anotó a los 50 minutos tras un maul. Luego convirtió el capitán Codie Taylor. Los wings Leroy Carter, Josh Moorby y Will Jordan también apoyaron tries. En total, Nueva Zelanda sumó siete tries y 15 puntos de McKenzie con el pie. Australia descontó sobre el cierre con un try del hooker Josh Nasser.
Tras el partido, el capitán neozelandés Codie Taylor declaró: «Estábamos un poco dolidos después de la serie con Sudáfrica, pero es fantástico volver a casa y jugar ante nuestra gente; conseguir un resultado así nos hace sentir muy orgullosos». Taylor también se refirió a la presencia de exjugadores en el estadio.
El capitán australiano Harry Wilson afirmó que el equipo desperdició una oportunidad clara al inicio del segundo tiempo y que luego fue difícil recuperar el control del balón durante los siguientes 30 minutos.
Nueva Zelanda venía de tres derrotas consecutivas frente a Sudáfrica. Australia llegaba con seis victorias consecutivas y buscaba su primer triunfo en Eden Park desde 1986.
