Especialistas del CONICET analizan muestras de crías de ballena franca austral halladas sin vida en las costas de Chubut. La mortalidad de esta temporada supera los registros habituales y aún no hay una causa confirmada.
La aparición de decenas de ballenatos muertos en las costas cercanas a Puerto Madryn motivó una investigación de científicos y especialistas para determinar las causas de una mortalidad de crías superior a la habitual durante esta temporada.
Los primeros casos comenzaron a registrarse en junio y durante las últimas semanas se volvieron a encontrar numerosos ejemplares sin vida en las playas de Chubut.
Si bien todos los años se producen muertes de crías de ballena franca austral, los investigadores señalaron que la mortalidad de esta temporada es elevada.
«Particularmente esta temporada la mortalidad ha sido bastante alta», declaró Mariano Coscarella, investigador del Laboratorio de Mamíferos Marinos del CONICET en Puerto Madryn, en declaraciones difundidas por la agencia AFP.
Una bacteria, bajo sospecha
Una de las principales hipótesis que analizan los especialistas apunta a una infección bacteriana capaz de provocar erisipela.
Entre los microorganismos estudiados se encuentra Erysipelothrix rhusiopathiae, una bacteria presente en animales y ambientes marinos que puede provocar enfermedades graves en cetáceos.
Su presencia ya había sido detectada años atrás en lesiones de ballenatos de Península Valdés. Sin embargo, aquellas investigaciones no pudieron demostrar que la bacteria hubiera provocado la muerte de los animales.
Ahora, los especialistas buscan determinar si existe una relación entre esta bacteria y la elevada mortalidad registrada durante 2026.
Para avanzar en la investigación se realizan necropsias y análisis sobre muestras obtenidas de los animales encontrados muertos. También se estudian las condiciones ambientales de los golfos Nuevo y San José.
Todavía no hay una causa confirmada
Los investigadores remarcaron que la hipótesis bacteriana todavía no está confirmada y que serán necesarios nuevos estudios para establecer qué está causando las muertes.
La región ya atravesó temporadas con una mortalidad excepcionalmente alta. En 2012 se registraron 113 ballenatos muertos, cifra que constituyó un récord para esta población y para la especie a nivel mundial.
Los registros de 2026 podrían ubicarse entre los más elevados, aunque todavía no existe una cifra definitiva porque la temporada continúa y los relevamientos siguen en marcha.
El último censo difundido por investigadores del CENPAT-CONICET contabilizó 1.375 ballenas francas australes en las costas de Chubut, entre ellas 409 crías.
