El equipo rosarino derrotó 3 a 1 a Estudiantes de La Plata en el estadio Madre de Ciudades de Santiago del Estero. El partido finalizó sin pitazo final debido a una gresca generalizada entre los futbolistas.
Rosario Central se consagró campeón de la Supercopa Internacional tras derrotar por 3 a 1 a Estudiantes de La Plata en un encuentro disputado en el estadio Madre de Ciudades, en Santiago del Estero. El partido culminó en medio de una gresca generalizada entre los futbolistas de ambos equipos.
El conjunto platense abrió el marcador al minuto de juego con un tanto de Alexis Castro. Rosario Central empató mediante un tiro libre convertido por Ángel Di María.
Cuando finalizaba la etapa inicial, Copetti cayó en el límite del área grande en una corrida con González Pirez. Segundos después, Jorge Baliño llamó a Darío Herrera para que revisara una supuesta infracción. La imagen no pareció ser concluyente, pero el juez en campo entendió que el contacto ameritaba la sanción de falta. Di María cambió la pena máxima por gol y adelantó a su equipo.
En la última jugada del partido, Fernando Muslera fue a cabecear un córner, Central salió de contragolpe y Julián Fernández sentenció el arco adversario. El festejo y una cargada en medio derivó en una gresca generalizada entre los futbolistas de uno y otro bando, por lo que el encuentro no contó con un pitazo final. Hubo corridas hasta el vestuario y un retorno tardío al campo de juego, ante la inacción de una terna arbitral que no indicaba los pasos a seguir y solo se limitó a esperar a que se disipara el conflicto. Juan Sebastián Verón ingresó al campo de juego e increpó a Darío Herrera: Toda tuya
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Durante la entrega de medallas, Claudio Tapia no subió al escenario cuando premiaron a Estudiantes y sí lo hizo cuando aparecieron los árbitros y el plantel de Central.
