El reality debutó el domingo 20 de septiembre con 21 concursantes, 18 oficiales y 3 aspirantes, en la misma casa que ocupó la edición argentina Generación Dorada.
Este domingo 20 de septiembre debutó Gran Hermano Uruguay, reality conducido por Eduardo “Colo” Gianarelli y que cuenta con 21 participantes. La primera edición uruguaya del formato se graba en la misma casa que hasta hace pocos días ocupaban los concursantes de Gran Hermano: Generación Dorada (Telefe) y que consagró a Solange Abraham como campeona.
La producción decidió mantener el espíritu original del programa y no habrá repechajes ni nuevos ingresos durante los tres meses previstos de competencia. De los 21 concursantes, todos uruguayos, 18 ingresaron como participantes oficiales y tres lo hicieron en condición de aspirantes, por lo que ya se encuentran en placa y a merced del público, antes de la primera eliminación.
A continuación, uno por uno, los 21 participantes de Gran Hermano Uruguay:
Jazmín Esquivel
Tiene 22 años, es manicura y vive en Ciudad de la Costa junto a su madre. En su presentación se definió como una mujer independiente, frontal y sin demasiados filtros, además de mostrarse abierta a divertirse, competir y eventualmente enamorarse dentro de la casa. Esquivel dejó en claro que llega dispuesta a jugar fuerte y aseguró que no piensa guardarse ningún secreto. “Gran Hermano, voy a jugar ahí. Me como a todos. Ojito conmigo”, lanzó.
Guadalupe Conti
Tiene 26 años y nació en Salto. A los 20 se mudó a Montevideo para estudiar Odontología, pero con el tiempo descubrió que la carrera no era para ella y decidió abandonarla. En su presentación se definió como una persona charlatana y contó algunas de sus costumbres. “Me gusta el orden, me gusta cocinar y me gusta opinar sobre la vida ajena”, sostuvo.
Guillermo Suárez
Tiene 25 años, es peón de campo y nació en Durazno, aunque actualmente vive en Canelones. Fanático de Peñarol, ingresó a la casa a ritmo de charanga y llevó consigo una boina y fotografías de familiares y amigos. Suárez aseguró que siente la responsabilidad de representar a su departamento y contó cómo es su rutina en el campo. “Siempre me preparo el mate a las 5 de la mañana, bien tempranito, y si en la casa llega a faltar yerba se va a complicar la cosa”, bromeó. También advirtió: “En la casa no me van a ver enojado, pero si me llegan a entrar guarda que me pongo bien arisco”.
Fabricio Bianches
Tiene 31 años, es herrero y sus amigos lo conocen como “El Chafa”. Sanducero y de carácter fuerte, se definió como un hombre “chapado a la antigua” y contó que no tiene redes sociales. También aseguró que nunca tuvo novia porque ama “demasiado a todas las mujeres como para estar con una sola”. Sobre su personalidad, destacó su desparpajo y su carácter competitivo. “Yo tengo lo que se necesita para ganar este juego, me sobra. Agarrá la llave, cerramos la puerta y tirada por la ventana”, desafió.
Laura Dotto
Tiene 67 años, es de Malvín Norte y entró a Gran Hermano en condición de aspirante. Antes de jubilarse trabajó manejando una ambulancia y tiene dos hijos, uno de los cuales, según prometió, será protagonista de varias de sus historias dentro de la casa. Dotto reivindicó su edad y aseguró que sus arrugas representan todas las experiencias que atravesó. “Ojo con subestimar a la veterana porque estas arrugas tienen muchas batallas ganadas, alguna pérdida pero son más las ganadas. No sé si no voy a ser la que apague la luz”, advirtió.
Gustavo Fernández
Tiene 37 años, aunque reconoció que cuando sale a bailar suele decir que tiene 30. Es padre de un adolescente de 17 años, a quien definió como la persona más importante de su vida y cuyo nombre lleva tatuado en el pecho. En su presentación aseguró estar “completamente soltero” y dispuesto a vivir la experiencia sin demasiadas restricciones. También contó que se siente atraído por las mujeres exitosas y que confía en su personalidad para llegar lejos en la competencia.
Bruno Acevedo
Tiene 28 años, es escritor y nació en Montevideo, aunque actualmente vive en Punta del Este. En 2022 ganó el Premio Nacional de Letras en la categoría Dramaturgia por su obra Algoritmo y se definió como un artista. Acevedo espera que su paso por el reality sea el comienzo de una transformación personal y aseguró que se dejará “guiar por la intuición”. También compartió una historia de su infancia: “A mi padre lo conocí en un bondi cuando tenía 10 años, nos vimos por un tiempo, pero se terminó borrando de nuevo”.
Stephanie Dudok
Tiene 29 años y es enfermera. Una de las experiencias que más la marcó fue la muerte de su padre y también se hizo conocida en TikTok luego de viralizarse un video en el que lloraba por un ex. Se definió como una “enamorada del amor”, aunque aclaró que no es fácil conquistarla. Fanática del formato, anticipó que tendrá un perfil estratégico. “A los jugadores dentro de la casa les recomiendo no confiarse tanto de esta carita angelical, les puede ir muy mal”, advirtió. Y agregó: “Entro a jugar de verdad”.
Jessica Martínez
Tiene 36 años, nació en Salto, es madre y emprendedora. Su historia personal fue una de las más fuertes de las presentaciones: contó que creció en un barrio muy humilde, tiene 17 hermanos y que durante su infancia pasó hambre y estuvo en INAU (Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay). Allí aprendió a coser y, años después, ese conocimiento le permitió crear su propia marca de lencería. A los 18 años se mudó a Montevideo y hoy vive en uno de los barrios más privilegiados de la capital. “No me conseguí un sugar daddy, lo hice todo solita”, afirmó. Dentro de la casa se definió como una jugadora “100% estratégica” y aseguró ser “perfecta para ganar”.
Victoria Gallego
Victoria “Vicky” Gallego tiene 26 años y es del barrio Goes. Para ingresar al reality tomó una decisión importante: renunció a su trabajo después de que le plantearan que debía elegir entre su empleo y Gran Hermano. Se definió como intensa, manipuladora y mentirosa, además de amante del chisme y del “llevar y traer”. Extrovertida y con el lema de hacer todo “por la anécdota”, aseguró que quiere que su paso por la casa se convierta en una historia para contar durante el resto de su vida.
Bruno Reyes
Tiene 32 años, es oriundo de Maldonado y trabaja como guardavidas en Playa Brava de Punta del Este. Además, es profesor de Educación Física y trabajó en Primaria, Secundaria y UTU (Universidad del Trabajo del Uruguay). Reyes ya tiene experiencia en realities y concursos: participó en Mister Global, un certamen internacional realizado en Tailandia. Llegó a Gran Hermano después de terminar una relación de varios años y aseguró que ahora disfruta de su soltería. “Hoy soy un bandido retirado, rehabilitado… ni tan retirado ni tan rehabilitado”, bromeó. Y agregó: “Para mí el levante y conquistar chicas es como un deporte”.
Melanie Porta
Tiene 36 años, vive en Piedras Blancas y trabaja en OSE (Obras Sanitarias del Estado). Comparte su casa con su familia y varios animales, entre ellos patos, gallinas y un pavo real. En su trabajo se dedica a reparar algunas de las cañerías más grandes del país, en un ambiente mayoritariamente masculino. Porta se definió como una mujer fuerte, desconfiada y con muchas historias para contar. “No tengo amigos, no confío en la gente, no me gustan las personas y no necesito de nadie para llegar a la final”, sostuvo. Es una de las tres aspirantes y deberá enfrentarse a una votación negativa durante su primera semana.
Agustina Zerbino
Tiene 26 años, es influencer y vive en Carrasco. Contó que recientemente perdió su trabajo y se definió como “la oveja negra” de su familia. También aseguró haber tenido alrededor de siete novios, experiencias que calificó como “para el olvido”. Zerbino se presentó como una “tóxica recuperada” y reconoció que disfruta llamar la atención y ser tema de conversación. “Me encanta llamar la atención, me gusta que hablen de mí y ser el centro de las charlas”, sostuvo. Sobre el juego, anticipó: “Me gusta pelear, me divierte”.
Matías Catán
Tiene 31 años, vive en Pocitos y es licenciado en Dirección de Empresas Turísticas. Contó que a lo largo de su vida tuvo la posibilidad de viajar por distintos lugares del mundo, conocer otras culturas y convivir con personas muy diferentes. El participante se definió como “extremadamente competitivo” y aseguró que está dispuesto a “dar show” dentro de la casa. También manifestó su intención de convertirse naturalmente en uno de los líderes del grupo.
Victoria Campo
Tiene 30 años y es de Ciudad de la Costa. Llegó al reality después de una reciente separación y aseguró que quiere comenzar una nueva etapa de su vida. Contó que durante diez años estuvo en pareja con hombres exitosos, uno de ellos “una persona muy conocida de Uruguay”, y que se cansó de ocupar el lugar de ama de casa y “mujer mantenida”. Se definió como carismática y frontal y aclaró que no busca convertirse en la pareja de nadie dentro de la casa. “No me gusta el alcohol, no me gusta salir, no me gusta la vulgaridad y menos el mal olor”, aseguró. Su objetivo, según explicó, es mostrar quién es y construir su propia historia.
Matías Calimares
Tiene 20 años y es el participante más joven de la edición. Es de Sayago y juega al básquet desde los seis años, además de trabajar como conductor de un programa de streaming. Calimares se definió como demisexual y explicó que necesita establecer primero un vínculo emocional con otra persona antes de pensar en una relación afectiva. También anticipó que su carácter puede quedar expuesto dentro de la casa, especialmente durante las mañanas.
Facundo Fernández
Tiene 21 años, es de Trinidad, Flores, y se definió como una persona muy competitiva. Según contó, heredó esa característica de su hermana, que es atleta olímpica. Antes de ingresar a Gran Hermano trabajó como mozo, recepcionista y administrativo. Fernández aseguró que tuvo que dejar un trabajo que estaba por conseguir para poder participar del reality. Sobre su personalidad, fue contundente: “Me han dicho mucho que soy un egocéntrico, que soy una rata. Puede haber algo de verdad”. Y agregó: “Si te llevás bien conmigo y con mis amigos soy siempre un 10, pero es una realidad que si nos llevamos mal hasta no verte en el piso no paro”.
Tatiana Cabrera
Tiene 30 años y es de Canelones. Desde pequeña, según contó, sueña con estar frente a las cámaras y aseguró que siempre supo que quería entrar a Gran Hermano. “Desde chiquitita, amo las cámaras. Toda persona que me conoce sabe que yo nací para entrar a la casa de Gran Hermano”, afirmó. También prometió “dar show y cuerpo 24/7” y reconoció que suele meterse en problemas. “Siempre me meto en problemas porque primero hablo y después pienso”, sostuvo. Es una de las tres aspirantes.
Juan Martín Santana
Es oriundo de Tambores, Tacuarembó, tiene 26 años y estudia Derecho. Además, es domador de caballos y modelo, una combinación que define buena parte de su personalidad. Santana se describió como una persona tranquila y analítica y aseguró que esas características pueden beneficiarlo dentro de la casa. “Soy gaucho pero también soy medio cheto. Convivo con las dos cosas, me ves entre los caballos, en boliches de moda y también haciendo surf en alguna playa”, explicó.
Esteban Álvarez
Tiene 46 años y trabaja como conductor de ómnibus de La Unión, en Montevideo. Está casado desde hace 20 años, tiene una hija de 19 y se definió como un hombre alegre al que le gusta “vivir la vida”. Con su look de rastas y su personalidad desenvuelta, Álvarez contó que tiene un particular apodo en las redes. “Hay quienes me conocen como el Lenny Kravitz uruguayo, a mí me gusta más el Black Steven o el Negro Esteban”, dijo. También adelantó que piensa hacer reiki y alinear las chacras de sus compañeros. “Pero no todo es paz y amor, el que la complica se baja en la próxima”, advirtió.
Tatiana Milano
Tiene 36 años, es oriunda de Barros Blancos, Canelones, y actualmente vive en Ciudad Vieja. Se definió como una mujer rebelde, criada en una familia muy conservadora y de bajos recursos. Milano contó que renunció a su trabajo para crear su propia empresa y aseguró: “Hoy soy la competencia de mis ex jefes”. También habló de su vida sentimental y contó que le gusta salir con mujeres. “Me encanta la joda y salir con varias chicas”, sostuvo, y explicó que suele sentirse atraída por mujeres morochas de pelo largo. “Logré todo en mi vida, lo único que me falta es entrar a la casa para ganar”, concluyó.
