El arzobispo de Córdoba, monseñor Ángel Rossi, encabezó este viernes la celebración por San Cayetano en barrio Altamira y durante su homilía se refirió a la pobreza, los salarios y la brecha social.
El arzobispo de Córdoba, monseñor Ángel Rossi, presidió este viernes la misa por San Cayetano en la parroquia de barrio Altamira de la ciudad de Córdoba, tras la procesión tradicional. En su homilía, el prelado abordó temas vinculados al trabajo, los ingresos y la pobreza.
Durante la celebración, Rossi relató dos hechos que dijo haber presenciado de manera simultánea: la detención de una persona que limpiaba vidrios en la vía pública y la situación de un dirigente deportivo investigado al que le hallaron un depósito con vehículos de alta gama. “El limpiavidrios en cana, el otro paseando por el Mundial. Eso se llama inequidad, eso hiere a nuestro pueblo”, expresó el arzobispo, y aclaró que su planteo busca marcar un dilema de dignidad y no una postura ideológica.
Tras la celebración religiosa, el prelado advirtió que la situación económica afecta la organización y la vida cotidiana de los hogares. En ese marco, sostuvo que resulta inhumano que en una familia deban sostenerse múltiples empleos.
Rossi apeló a la responsabilidad colectiva y citó al papa Francisco: “En esta barca vamos todos juntos, o llegamos a puerto juntos o naufragamos”.
Finalmente, se refirió al impacto de la economía en los sectores más golpeados: “Esa macroeconomía de la que nos hablan no baja al plato. Cuando dicen hemos sacado no sé cuántos millones de la pobreza no sé dónde los han puesto, yo creo que los han puesto a algunos en la miseria”.
