El Concejo Deliberante aprobó una ordenanza que restringe el uso recreativo de dispositivos electrónicos en niveles inicial y primario. Los 39 establecimientos deberán adecuar sus acuerdos de convivencia en un mes.
El Concejo Deliberante de la ciudad de Córdoba aprobó por amplia mayoría una ordenanza que restringe el uso recreativo de teléfonos celulares, tablets, smartwatches y computadoras portátiles en las escuelas municipales de los niveles inicial y primario. A partir de su promulgación, comenzó a correr un plazo de 30 días hábiles para que los 39 establecimientos educativos de la Capital adecuen sus acuerdos de convivencia e implementen la medida.
La iniciativa fue debatida durante dos meses en las comisiones de Cultura y Legislación General. Según sus impulsores, busca reducir la distracción en clase, mejorar el rendimiento pedagógico y recuperar espacios de sociabilización y juego físico durante los recreos.
Qué establece la medida
La restricción alcanza a celulares, tablets, smartwatches y computadoras portátiles cuando su uso no esté justificado con fines pedagógicos. Los alumnos podrán llevar los dispositivos en sus mochilas, pero deberán permanecer apagados o guardados. La norma contempla excepciones para emergencias médicas, comunicación urgente con los padres o cuando el docente disponga una actividad áulica planificada que requiera soporte tecnológico.
Los fundamentos
Durante el debate en el Concejo, especialistas en salud y pedagogía señalaron niveles de dispersión entre los alumnos. Médicos pediatras convocados a las comisiones mencionaron conductas adictivas y ansiedad vinculadas al abuso de pantallas, con promedios de uso diario de entre 8 y 11 horas en época de vacaciones.
“Hoy el diseño de las plataformas es adictivo. Con la tecnología se perdió el hábito de que los chicos salten, canten y jueguen en los recreos”, sostuvieron desde las bancadas de Hacemos Unidos por Córdoba y el Frente Cívico, que indicaron que la prohibición sirve de respaldo a docentes y familias.
Voces en contra
El proyecto recibió críticas. La concejala Cintia Frencia rechazó la iniciativa y afirmó que la medida “no soluciona los problemas de fondo del sistema municipal”. Sostuvo que el uso de estos dispositivos en clase por parte de alumnos de nivel inicial y primario es mínimo, y señaló que las urgencias de las escuelas incluyen falta de recursos, personal y deserción escolar.
Con el plazo en curso, las conducciones directivas y los equipos docentes de las escuelas municipales de Córdoba deberán definir los mecanismos de control y poner en marcha el esquema en menos de un mes.
