La FIFA confirmó que Folarin Balogun podrá jugar los octavos de final del Mundial 2026 ante Bélgica, luego de que el Comité Disciplinario aplicara un período de prueba de un año. La medida se conoce en medio de versiones sobre una comunicación entre Donald Trump y Gianni Infantino.
El Comité Disciplinario de la FIFA anunció que Folarin Balogun, delantero de la selección de Estados Unidos, podrá participar en el partido de octavos de final del Mundial 2026 contra Bélgica. La decisión se tomó 31 horas antes del encuentro, programado en Seattle.
Balogun había recibido una tarjeta roja directa en el partido anterior frente a Bosnia y Herzegovina. Según el artículo 27 del Código Disciplinario de la FIFA, se estableció un ‘período de prueba’ de un año para el jugador. Si durante ese lapso comete una falta similar, la suspensión automática se hará efectiva junto con la nueva sanción.
La medida generó controversia debido a versiones difundidas por medios como The New York Times y agencias internacionales, que indican que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se habría comunicado telefónicamente con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para solicitar la revisión de la sanción. Trump publicó en su red social Truth Social: ‘¡Gracias a la FIFA por hacer lo correcto y revertir una gran injusticia!’.
La decisión contrasta con lo establecido en el artículo 66.4 del mismo código y el artículo 10.5 del Reglamento del Mundial 2026, que indican que una tarjeta roja conlleva una suspensión automática para el siguiente partido.
La Real Asociación de Fútbol de Bélgica calificó la decisión de ‘asombrosa’ y anunció que evalúa opciones legales. El entrenador belga, Rudi García, comparó la situación con el ‘Día de los Inocentes’ europeo.
En la historia de los Mundiales, solo se registra un antecedente similar: en Chile 1962, cuando la FIFA permitió que Garrincha jugara la final tras haber sido expulsado en semifinales, luego de presiones del gobierno brasileño.
Balogun suma tres goles en el torneo y es la máxima figura de la selección estadounidense dirigida por Mauricio Pochettino.
