El folclorista santiagueño contó cómo una noche en un bar de Buenos Aires derivó en la creación de una de sus canciones más conocidas, mientras la banda tocaba de fondo.
Peteco Carabajal llegó a Córdoba en medio de la conmoción por la muerte de Carlos «El Indio» Solari y recordó el momento en que vio por primera vez a Los Redonditos de Ricota en la década del 80.
Carabajal dijo que la historia comenzó con un fallido encuentro con el cantante Jacinto Piedra en el bar «Goce Pagano», que tenía el «Negro» Fontova en el barrio de Caballito.
«Acudí al encuentro y Jacinto me clavó, esa noche tocaban Los Redondos», recordó Carabajal frente al micrófono de Canal 10.
El músico santiagueño comentó que aquella noche no había comido y cometió el «error» de irse con una persona que estaba detrás de la barra.
«Tuve un accidente, tomé un poquito de cerveza y cometí el error de irme con uno que estaba atrás de la barra que me invitó a fumar, yo no fumaba así que hice una pitada y me perdí», dijo Carabajal con una sonrisa.
Con el Indio Solari cantando de fondo y sin control sobre la realidad, así recordó el artista santiagueño su primer contacto con la banda que llenaría estadios.
«Llegué a mi casa a las cuatro y pico de la madrugada, agarré la guitarra y en una hora me salió letra y música de ‘Las Manos de Mi Madre'», dijo para cerrar el recuerdo de una noche inolvidable.
