Un informe de la consultora Varianza revela que casi el 90% de la población no logra ahorrar y que la mayoría considera que su situación económica empeoró durante el último año.
Un informe realizado por la consultora Varianza reveló que cuatro de cada diez cordobeses destinan más del 50% de sus ingresos mensuales al pago de cuotas y deudas, mientras que casi el 90% admite que no logra ahorrar a fin de mes.
El estudio, realizado entre personas mayores de 18 años de distintos puntos de la provincia, expone que el 52,57% de los encuestados reconoció tener deudas que no logra reducir, mientras que otro 26,29% aseguró que mantiene compromisos financieros bajo control. Apenas el 14,36% afirmó no tener deudas.
Entre quienes se encuentran endeudados, la tarjeta de crédito aparece como el principal mecanismo utilizado para financiar gastos, concentrando casi la mitad de los casos. Más atrás aparecen los créditos bancarios, préstamos de familiares y amigos, aplicaciones de préstamos y financieras no bancarias.
La investigación también muestra que casi el 28% de quienes poseen tarjeta de crédito reconoció que solo puede afrontar el pago mínimo o parcial de los resúmenes, mientras que un 11% directamente admite que no llega a pagar sus obligaciones.
El 42,48% de los consultados indicó que destina más de la mitad de sus ingresos mensuales al pago de cuotas y deudas. Otro 24,78% utiliza entre el 30% y el 50% de sus recursos para cubrir esos compromisos.
En cuanto al ahorro, el 88,25% de los cordobeses aseguró que sus ingresos no le permiten guardar dinero al final de cada mes. Incluso, el 63,84% reconoció que durante el último año tuvo que utilizar ahorros destinados a otros fines para afrontar gastos corrientes como alimentos, servicios, transporte o vestimenta.
Seis de cada diez encuestados manifestaron que no pudieron realizar ninguna inversión durante los últimos doce meses. Entre quienes sí lo hicieron, las opciones más frecuentes fueron viajes personales, compra o cambio de vehículos y emprendimientos comerciales.
El 78,72% considera que su situación económica es peor que la que tenía hace un año. Apenas el 5,85% cree haber mejorado. Respecto al futuro, el 18,88% confía en que su situación mejorará durante los próximos doce meses, un 28,46% cree que empeorará y el 37,77% admite no saber qué ocurrirá.
